Niña abrazando a un perro en un parque

Zoonosis no alimentarias

Las zoonosis son enfermedades que se transmiten entre los animales vertebrados y el hombre, bien directamente, a través de alimentos o de vectores como mosquitos, flebotomos o garrapatas.

Actualmente hay descritas cerca de 200 zoonosis (o enfermedades zoonóticas) que el ser humano puede padecer. Los mecanismos de transmisión son muy variados y en ocasiones complejos. En función de éstos, se pueden agrupar en:

  • Zoonosis no alimentarias:

  • Zoonosis alimentarias, como por ejemplo:
    • Triquinosis: a partir de carne de cerdo, jabalí o caballo sin control veterinario.
    • Listeriosis: la zoonosis más grave en embarazadas, niños, mayores e inmunodeprimidos.
    • Campylobacter: la zoonosis alimentaria más frecuente.
    • Salmonelosis: a través de huevo crudo o poco cocinado y ovoproductos.
    • Anisakiasis: a través de ciertos pescados y cefalópodos.

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Ensalada waldorf (pollo, lechuga, natanja, queso, nueces,mayonesa )

Página de Zoonosis alimentarias

Introducción Zoonosis no alimentarias

Niña montando en bicicleta alejándose y seguida por un perro
COVID-19

Actualmente no hay evidencia científica de que los animales domésticos sean fuente de infección para las personas

Más información de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Aminal), de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la Comisión Europea.

Ver informe del Colegio de Veterinarios y de la U. Complutense de Madrid

Cómo pasear a los animales de compañía

Imagen de la silueta de un caballo en un bosque nocturno
Principales zoonosis

Las zoonosis son las enfermedades transmitidas de los animales vertebrados al hombre y viceversa, directamente o a través de vectores

 

Saber más de hidatidosis

¿Qué es la hidatidosis?

La Hidatidosis o Quiste Hidatídico es una enfermedad zoonótica grave provocada por vermes de la clase de los cestodos, del filo de los platelmintos, Familia Taeniidae y género Echinococcus.

Ciclo biológico del Echinococcus granulosus

El Echinococcus granulosus, también llamado tenia del perro, es un cestodo parásito del intestino delgado del perro (y ocasionalmente otros cánidos) en su forma adulta, y del ganado ovino o caprino (y ocasionalmente otros herbívoros) en su fase larvaria, aunque de forma secundaria o accidental ésta también puede ser parásito de otros animales, incluyendo al ganado bovino, equino, porcino, algunos roedores y el hombre.

Produce la hidatidosis o quiste hidatídico, enfermedad que se caracteriza principalmente por la formación de uno o más de los denominados “quistes” que contienen en su interior las larvas del parásito.

Estas formaciones, que se corresponden a las formas larvarias del parásito, se desarrollan principalmente en el hígado y los pulmones, y con menor frecuencia en los huesos, riñones, bazo, músculos, sistema nervioso central y ojos. Con frecuencia se observa dolor abdominal, náuseas y vómitos cuando éstos se localizan en el hígado. Cuando afecta a los pulmones, los signos clínicos que aparecen son tos crónica, dolor torácico y disnea.

Presentan un patrón de crecimiento "tumoral" lento, lo que origina un período asintomático que puede durar años de incubación de la enfermedad hasta que los quistes hidatídicos crecen hasta un punto que desencadenan signos clínicos. Entre los signos no específicos figuran anorexia, pérdida de peso y debilidad. Otros signos dependen de la localización de los quistes y la presión que ejercen sobre los tejidos circundantes.

Normalmente, y tras el hallazgo de los quistes mediantes técnicas de diagnóstico por imagen, se requiere de cirugía para la eliminación de los mismos.

¿Cómo se transmite?

Los ejemplares adultos del parásito viven en el intestino delgado de los hospedadores definitivos (perros u otros carnívoros). Cuando se reproducen, liberan huevos en el medio ambiente a través de las heces. Los huevos pueden sobrevivir hasta un año en el frío y la humedad, pero son sensibles a la desecación. Los huevos frescos son pegajosos y pueden adherirse al pelo de los hospedadores definitivos, facilitando su diseminación.

Los hospedadores intermediarios (herbívoros principalmente) ingieren los huevos accidentalmente, cuando se alimentan o beben con pastos, alimentos o agua contaminados. Los huevos eclosionan en el intestino delgado y liberan las larvas que atraviesan las paredes intestinales. Posteriormente, el sistema circulatorio las transporta a distintos órganos donde se forman los denominados quistes hidatídicos.

El ciclo biológico termina cuando un carnívoro (hospedador definitivo) ingiere quistes, que luego liberan larvas en el intestino delgado, donde éstas se convierten en cestodos adultos que, entre 25-80 días después, liberan a su vez huevos en el medio ambiente.

El ser humano es un huésped intermediario accidental y no puede transmitir la enfermedad.


La transmisión de la E. granulosus al ser humano se produce por la ingestión de tierra, agua o alimentos contaminados con huevos del parásito eliminados en las heces de perros y otros cánidos.

El ser humano también puede infectarse mediante la transmisión de la mano a la boca de huevos después de haber estado en contacto con el pelo contaminado de perros


La equinococosis quística se mantiene principalmente en un ciclo perro-oveja-perro.


Los perros, que son huéspedes finales para el parásito, se infectan mediante el consumo de vísceras frescas o residuos de cadáveres de ovejas parasitadas


Cuando un perro parasitado defeca elimina en sus heces miles de huevos que pueden dispersarse por el terreno, contaminando así las tierras de pastoreo o pueden contaminar el agua empleada para el riego de huertas, contaminando de esta forma las verduras, frutas y hortalizas de las mismas.

¿Cómo prevenir y actuar ante la hidatidosis?

Las medidas a aplicar son medidas higiénico-sanitarias, principalmente encaminadas a interrumpir el ciclo biológico del parasitario, aplicándose las mismas tanto en el hospedador definitivo (perro) como en los hospedadores intermediarios (animales hervíboros), con el fin de vitar la enfermedad en el hombre. Para ello, los veterinarios oficiales de la Dirección General de Salud Pública, realizan la inspeccion post mortem de los animales sacrificados, decomisando las vísceras afectadas de hidatidosis e impidiendo de este modo su entrada en la cadena alimentaria.


Medidas higiénico-sanitarias a aplicar por las personas


  • Correcta higiene de las manos, máxime después de estar en contacto con perros.
  • Correcto lavado y desinfección con abundante agua de frutas y verduras que se consuman. 
  • Correctas medidas higiénico-sanitarias en mataderos.

Medidas higiénico-sanitarias a aplicar en los perros


  • Los perros no deben ser alimentados con vísceras crudas y se debe de impedir su acceso a los cadáveres y vísceras de vacas, ovejas y cerdos en las explotaciones, hogares, mataderos y carnicerías. 
  • Los perros no deben vagabundear por vertederos de basuras ni huertas. 
  • Desparasitación periódica de los perros.
  • Eliminación de las heces de los perros de las vías públicas, parques y demás espacios públicos. 

Tratamiento antiparasitario en perros

Para una correcta desparasitación contra el Echinococcus granulosus causante del quiste hidatídico en las personas, se ha de desparasitar a los perros cada 45 días, lo cual supone la administración del tratamiento 8 veces a lo largo del año.

El tratamiento se realiza con praziquantel vía oral (5mg/kg), siendo importante la eliminación higiénica de las heces de los perros desparasitados. Este fármaco penetra en el parásito y lo paraliza, al producir una alteración en el flujo de iones de calcio en sus células, generando una contracción muscular o espasmo y disminuyendo su capacidad para contraerse o relajarse, siendo eliminado del organismo al no poder fijarse en él.

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Otras publicaciones técnicas

Saber más de rabia

¿Qué es la rabia?

La rabia está causada por virus de la Familia Rhabdoviridae, género Lyssavirus, que a día de hoy comprende 15 virus o genotipos diferentes. Esta clasificación está evolucionando constantemente, debido a la activa investigación y aislamiento de nuevos Lyssavirus.

La enfermedad en los mamíferos terrestres está producida por el virus clásico de la rabia o genotipo 1 (RABV), afectando a un gran número de especies. La infección por otros Lyssavirus es anecdótica.

La entrada del virus de la rabia tiene lugar generalmente a través de heridas producidas por la mordedura de un animal infectado o, más raramente, a través de la saliva infectada por contacto con la superficie de las mucosas. El virus no puede atravesar la piel intacta. El periodo de incubación es muy variable dependiendo de la especie animal y de otros  factores: el lugar de la herida (siendo menor el tiempo de aparición de los síntomas cuanto más próxima esté la herida al sistema nervioso central), la severidad de la herida provocada y la cantidad de partículas virales inoculadas.

Desde el lugar de la mordedura, el virus se replica en tejidos no nerviosos, normalmente el músculo, o accede directamente a nervios periféricos, donde sigue su curso hasta alcanzar el sistema nervioso central, de manera que el virus rábico sólo queda expuesto de forma pasajera al sistema inmune. Pueden verse implicadas tanto fibras motoras como sensoriales. Una vez infectado el encéfalo, se produce una migración del virus hacia el sistema nervioso periférico y a las glándulas salivares, desde donde se asegura la transmisión de la infección. La infección del cerebro normalmente conduce a la aparición de la sintomatología clínica, con una progresión rápida y fatal.

El RABV transmitido por carnívoros, y muy especialmente por el perro, es el responsable de más de 50.000 casos anuales de rabia humana en el mundo.

Susceptibilidad de los animales a la infección por virus rábico

Susceptibilidad de los animales a la infección por virus rábico

Muy baja Moderada Alta Muy alta
Aves Hombre
Perro
Oveja
Cabra
Primates
Mofeta
Mapache
Gato
Murciélago
Lince
Cobaya
Otros roedores
Conejos
Bovinos
Zorro
Coyote
Chacal
Lobo
Rata de campo

 

Situación en España


España se encuentra libre de rabia terrestre desde el año 1978


La rabia es una de las zoonosis más importantes, resultando un serio problema de salud pública debido a su gravedad clínica. España (territorio peninsular e islas) ha estado libre de rabia terrestre desde el año 1978, a excepción del caso de rabia importado de Marruecos declarado en junio de 2013. Las campañas de vacunación llevadas a cabo en perros dieron excelente resultado, erradicando la enfermedad de todo el territorio nacional. Únicamente en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla se dan, de forma esporádica, casos importados de rabia, principalmente en perros.

Sin embargo, hechos como los anteriormente mencionados, dada nuestra proximidad geográfica con países endémicos de rabia, hacen que no se pueda descartar la aparición de esta enfermedad en nuestro territorio como consecuencia de casos importados de rabia o por la entrada ilegal de animales en periodo de incubación. A este hecho se une el intenso tráfico de personas y animales, que continuamente se mueven por nuestro país y por todo el territorio europeo. Existen, en todas las Comunidades Autónomas, medidas encaminadas a evitar el contagio de la enfermedad a las personas, manteniendo  las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los quirópteros (murciélagos) y la rabia

Es conveniente recordar que los quirópteros (murciélagos) pueden actuar como reservorios de rabia.

En Europa se ha comprobado la presencia de dos Lyssavirus asociados a rabia en diferentes especies de quirópteros: el European Bat Lyssavirus tipo 1 (EBLV-1) y el tipo 2 (EBLV-2), de los cuales el primero de ellos se ha detectado con frecuencia en murciélagos en España. De hecho, el número de casos en murciélagos ha ido aumentando progresivamente desde mediados de los ochenta.

Afortunadamente el ciclo de la rabia en quirópteros no se cruza con el de la rabia en mamíferos, por lo que la transmisión de rabia de murciélagos a mamíferos terrestres es ocasional.

Sin embargo, es importante recordar que la rabia en murciélagos constituye también un potencial problema de salud pública, ya que dichos virus pueden ser mortales para los mamíferos terrestres y para el hombre, por lo que todo el territorio nacional debe considerarse endémico para rabia en murciélagos.

Transmisión del virus

La transmisión del virus rábico se produce, fundamentalmente, mediante la mordedura de un animal enfermo, o cuando su saliva se pone en contacto íntimo con heridas frescas y abiertas.

El periodo de transmisibilidad de un perro enfermo de rabia comprende desde que empieza a eliminar el virus por la saliva hasta que muere, no siendo este periodo superior generalmente a 10 días. Por lo tanto, los 14 días que la legislación española determina como obligatorios para mantener a un perro en observación, contados a partir de haber producido una mordedura, son suficientes para asegurar, si es que el animal sigue con vida, que no ha podido transmitir la rabia mediante esa agresión.

Tratamiento médico

El agredido debe acudir a su médico de atención primaria para que le realice el tratamiento de la herida. El tratamiento local de la herida abarcará todas las zonas lesionadas, recomendándose las siguientes actuaciones:

  • Lavado exhaustivo de la herida bajo un fuerte chorro de agua y limpieza con jabón durante un periodo aproximado de cinco minutos, retirando todo tipo de cuerpos extraños y zonas desvitalizadas.
  • Aclarado de la herida con agua abundante para eliminar todas las partículas restantes de jabón.
  • Aplicación de un desinfectante mediante irrigación, entre los que cabe citar el alcohol etílico (40-70%) y la tintura o solución acuosa yodada (10%).
  • No deberá suturarse la herida salvo que sea inevitable por razones de estética o conservación de los tejidos. Las suturas quedaran laxas y no interferirán la salida libre de sangre y líquidos de drenaje. Se valorará la necesidad de infiltrar inmunoglobulina antirrábica humana.
  • En aquellas heridas susceptibles de contaminación, y con objeto de prevenir infecciones secundarias a la mordedura, se podrán administrar antibióticos de amplio espectro.
  • Se aplicara profilaxis antitetánica, de acuerdo a los antecedentes de vacunación del individuo.

Notificación obligatoria urgente

Toda sospecha de caso de rabia humana y/o animal se considera de notificación obligatoria urgente y deberá notificarse en menos de 24 horas a las autoridades sanitarias.