Pared de ladrillo rojo con mohos de distintos colores

Calidad del ambiente interior

Los ciudadanos cada día están más sensibilizados con las cuestiones medioambientales, entre ellas con la calidad en ambientes cerrados como viviendas, guarderías, centros comerciales y otros espacios dedicados al ocio, donde habitualmente pasan gran parte de su tiempo.

La calidad del ambiente interior está relacionada con la presencia de diferentes contaminantes químicos, físicos y biológicos, que pueden afectar al bienestar y a la salud de los ocupantes, generando enfermedades como alergias, infecciones diversas, etc.

Los principales problemas de contaminación en el interior de los edificios dependen de las actividades que se desarrollan en dichos espacios, el estado sanitario de los ocupantes y las características y materiales del edificio: polvo, humedad, hongos, humo de tabaco, formaldehido, radón, ozono, ruido, amianto, etc.

En general se ocasionan por una insuficiente ventilación (sistemas de refrigeración y calefacción), malas prácticas relacionadas con el uso inadecuado de productos (pinturas, detergentes, desinfectantes, insecticidas, etc.) y por una deficiente limpieza mantenimiento de las dependencias que originan focos de virus, bacterias, plagas animales, etc. (legionela, roedores, alergenos de mascotas, etc.).

Para prevenir y controlar los riesgos para la salud de los usuarios en el interior de los edificios, es necesario la implantación de Planes de autocontrol de la calidad ambiental interior.

Exterior de un edificio con ventanas y contraventanas

Ventilación, climatización y COVID-19

 

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 se transmite de persona a persona por las secreciones respiratorias (pequeñas gotas) que generan la tos o el estornudo.

La ventilación es una buena medida para mantener la calidad del aire que respiramos, debido a la renovación del aire viciado del interior.

Pautas desinfección COVID-19

Barreño, guantes y productos químicos para limpieza

Pautas de desinfección de superficies y espacios habitados por casos en investigación, probables o confirmados de COVID-19

 

Viviendas, residencias, centros escolares, espacios de pública concurrencia (centros comerciales, supermercados, etc.) y transportes de viajeros

Ozono prohibido en personas

Persona con un traje de protección aplicando un desinfectante por pulverización
El ozono no se puede aplicar en presencia de personas

El ozono se ha notificado como sustancia biocida para uso ambiental, pero no ha sido aprobado todavía a nivel europeo y aún no se conocen los usos para los que será autorizado. Esto impide que tenga un etiquetado que avise de su peligrosidad y usos, a diferencia del resto de biocidas.

Para la comercialización de generadores de ozono es necesario:

1. La Notificación del fabricante al Ministerio de Sanidad.

2. Los aplicadores deberán disponer de las Recomendaciones de uso del fabricante.


Consideraciones importantes para su uso ambiental:

1. Los aplicadores deben contar con equipos de protección adecuados.

2. Es una sustancia peligrosa que puede producir efectos adversos por vía respiratoria, es irritante de piel y produce daño ocular.

3. Se debe ventilar adecuadamente el lugar desinfectado antes de su uso.

4. Puede reaccionar con sustancias inflamables y producir reacciones peligrosas al contacto con otros productos químicos.

Consultar la nota del Ministerio de Sanidad de 27/04/2020 Sobre la utilización de productos biocidas para la desinfección COVID-19 y y el uso en los denominados túneles desinfectantes.