Captador de polen de Collado Villalba

Polen

Polen y Salud: vigilancia e información

Conocer los niveles de polen en el aire tiene gran interés para la calidad de vida y la salud de las personas alérgicas.

El polen tiene un papel esencial en la reproducción de las plantas con flores, cuando estas florecen el polen está presente en el aire que respiramos y puede desencadenar reacciones alérgicas en personas sensibles, como rinitis, conjuntivitis y, en los casos más graves, crisis de asma.

La Red Palinocam  ofrece información de los principales tipos de polen responsables de alergia y polinosis en nuestra región, como son los procedentes de arizónicas, plátano de paseo, gramíneas y olivo.

 

Información diaria por tipo de polen

Niveles de polen: visor

Imagen de un mapa de España con la Comunidad de Madrid
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Asma y alergia
 

La rino-conjuntivitis es la forma más frecuente de manifestación de alergia al polen, y es conocida también con la denominación antigua, del siglo XIX, de "Fiebre del Heno", poco apropiada en la actualidad.

Cuando el polen del ambiente se pone en contacto con estos anticuerpos se produce la reacción alérgica que causa los síntomas:

  • conjuntivitis, si afecta a los ojos.
  • rinitis, si afecta a la nariz.
  • asma, si afecta a los bronquios.

Los síntomas clínicos se producen por la unión de una clase de anticuerpos (IgE) con el polen al que está sensibilizado un individuo. Estos anticuerpos están en la superficie de unas células llamadas mastocitos que se encuentran en: conjuntiva ocular, mucosa nasal y mucosa del árbol bronquial.

El asma es la enfermedad de los bronquios caracterizada por la inflamación de la mucosa, contracción del músculo liso de los bronquios y aumento de las secreciones bronquiales (moco), que son muy espesas y pegajosas. Como consecuencia de esto, los bronquios se estrechan y cuesta trabajo que entre y salga el aire de los pulmones, lo que ocasiona:

  • golpes de tos seca con expectoración muy dificultosa.
  • ruidos respiratorios como silbidos (sibilancias).
  • sensación de opresión torácica y en conjunto gran dificultad respiratoria (disnea).

Las tres manifestaciones pueden aparecer de forma simultánea en la misma persona, o predominar únicamente los síntomas de una de ellas.

Los síntomas producidos por alergia al polen se presentan todos los años, en mayor o menor grado, durante la época de polinización. En la Comunidad de Madrid los meses de mayo y junio son los de mayor incidencia, pero pueden aparecer desde finales de enero y extenderse hasta octubre, si los tipos de polen implicados son otros (arizónicas, plátano, cenizos, artemisa, etc.).

En los siguientes enlaces podrá encontrar información sobre medidas preventivas para los días de máxima concentración atmosférica del polen al que está sensibilizado, el tratamiento farmacológico, el tratamiento de la causa de la enfermedad y de cómo se utilizan los inhaladores.

Recomendaciones para alérgicos
 

Es importante conocer el tipo de polen al que cada persona tiene alergia para intentar exponerse lo menos posible. Puede informarse de los periodos de polinización de las plantas que los producen, los niveles en la atmósfera y la predicción suscribiéndose al servicio de información que se le ofrece en esta página Web.

Los principales consejos para aliviar la alergia en periodos de niveles elevados de polen son:

  • Evite el contacto directo con las plantas productoras del polen al que se tiene alergia. 
  • Mantenga bien limpias las manos y la cara, lavando nariz y ojos frecuentemente con agua fresca. 
  • Siga la medicación según lo indicado por el médico. Los medicamentos antihistamínicos pueden producir somnolencia y disminuir la atención, lo que hay que tener en cuenta a la hora de conducir y realizar actividades que requieran concentración.
  • Viaje en coche con las ventanillas cerradas, evitando, si es posible, desplazamientos en moto o bicicleta.
  • En el exterior evite el contacto del polen con las mucosas de la boca, nariz y ojos, empleando gafas de sol y mascarillas.
  • En el domicilio, utilice el aspirador y bayetas húmedas para limpiar el polvo y duerma con las ventanas cerradas. 
  • Utilice filtros de polen en el aire acondicionado de viviendas y vehículos, si es posible.
  • Tenga en cuenta que las concentraciones de polen en el aire aumentan en días de tormenta de alto contenido eléctrico y vientos fuertes, pues el polen se moviliza y reflota en el aire.

Además del polen, existen otros factores que pueden empeorar los síntomas y que los alérgicos al polen deben evitar: humos y vapores, olores fuertes, contaminación atmosférica, cambios bruscos de temperatura, realizar ejercicio físico sin preparación, etc.

Documentos y enlaces de interés