En el presente Informe se utilizan los fallecimientos anuales de las personas residentes en la Comunidad de Madrid. Los datos se recogen en el denominado Certificado Médico de Defunción/Boletín Estadístico de Defunción. Este documento es cumplimentado por el médico que certifica la defunción, en la parte relativa a los datos personales y las causas del fallecimiento. El Registro Civil en el que se inscribe la defunción cumplimenta los datos relativos a la inscripción y el declarante o los familiares los datos relativos a la residencia, nacionalidad y profesión del fallecido. En el caso de defunciones que ocurren en circunstancias especiales y en las que interviene el sistema judicial, la información la cumplimenta el juzgado con las indicaciones realizadas por los médicos forenses.
La causa básica de defunción se codifica, desde el año 1999, según la Clasificación Internacional de Enfermedades en su 10ª revisión (CIE-10).
Desde un punto de vista teórico, la muerte fetal tardía es el fallecimiento, antes de su completa expulsión o extracción del cuerpo de la madre, de un producto de la concepción viable. Este carácter de viabilidad es precisamente el que sirve para diferenciar a las muertes fetales tardías de los abortos. Actualmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado la viabilidad del feto con aquellos nacidos muertos que pesen al menos 500 grs., y en caso de no disponer de este dato, con una edad gestacional de al menos 22 semanas. Aunque en España sólo existe obligación de comunicar al Registro Civil las muertes fetales de más de 180 días de gestación (art. 45 de la Ley de 8 de junio de 1957), a efectos de la estadística, se consideran muertes fetales tardías aquellas que hayan sido inscritas en el Registro Civil y cumplan los criterios citados previamente o se desconozcan los datos de peso y semanas de gestación.
Más información: INE: Estadística de Defunciones según la Causa de Muerte
De acuerdo con los criterios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Oficina de Estadística de la Unión Europea (Eurostat), la mortalidad evitable es uno de los componentes, junto con la no evitable, de la mortalidad prematura, entendida como la ocurrida por debajo de los 75 años de edad. La mortalidad evitable se dividide a su vez en una parte prevenible y otra tratable. Si una enfermedad o lesión es susceptible de prevención las muertes atribuidas a esta se consideran prevenibles, por ejemplo, el cáncer de pulmón. Si el tratamiento correcto y oportuno reduce las muertes atribuidas a una enfermedad o lesión estas se consideran tratables, por ejemplo, las cardiopatías congénitas. Si la mortalidad se ve reducida por ambas acciones, y no hay evidencia que apoye a una sobre la otra, se consideran prevenibles y tratables, por ejemplo, la diabetes mellitus, la tuberculosis y la cardiopatía isquémica. En este último grupo, desde un punto de vista metodológico, las muertes se reparten en partes iguales a cada grupo. A lo largo de los años el listado de causas evitables ha ido sufriendo variaciones. En el año 2018 la OCDE y Eurostat consensuaron una nueva versión y unificaron el límite de mortalidad prematura en 75 años para todas las causas. Esta es la lista que se utiliza en el presente Informe.
Más información: Eurostat: mortalidad evitable.pdf
La incidencia o tasa bruta de mortalidad observada en una determinada población se calcula dividiendo el número de casos producidos en un año en residentes en la Comunidad de Madrid por las personas-año (estimadas como población a mitad de periodo). Las tasas específicas por edad son las tasas observadas en un determinado grupo de edad. El mismo procedimiento se ha utilizado para las tasas truncadas, considerando el grupo de edad de 35 a 64 años que es una medida de la mortalidad prematura.
En las comparaciones entre diferentes poblaciones, para eliminar el efecto de confusión que producen las diferencias de estructura por edades de las poblaciones se suele utilizar la técnica de la estandarización, bien directa o bien indirecta. La estandarización directa toma una misma población como estándar o referencia. En este Informe se considera como población de referencia la población estándar definida por Eurostat 2013. Las tasas ajustadas se calculan aplicando a cada grupo de edad de dicha población estándar la tasa específica de mortalidad observada para ese grupo de edad en la población de estudio. La suma de las defunciones por edad estimadas se divide entre la población estándar total, dando como resultado una tasa ajustada. Esta tasa ajustada es comparable entre poblaciones, porque refleja únicamente el impacto de la mortalidad, y no el efecto combinado de esta y el grado de envejecimiento de la población.
Como criterio general, se ha utilizado como denominador para el cálculo de tasas la población a mitad de año (personas-año) estimada a partir de la Estadística Continua de Población, que se abastece de los Censos Anuales. Para los indicadores de años anteriores a 2022 se han utilizado como denominadores las poblaciones a mitad de año estimadas a partir del Padrón Continuo proporcionado por el IECM. Se ha seguido la misma metodología (interpolación lineal para edades iguales entre poblaciones a inicio y final de año) que la utilizada por el IECM para calcular las poblaciones de referencia del total de la Comunidad.
Más información: Instituto de Estadística Comunidad de Madrid: poblaciones de referencia
La esperanza de vida, y más concretamente la esperanza de vida al nacer, es el indicador que mejor resume el impacto de la mortalidad en una población. La esperanza de vida estima el número promedio de años que una persona puede esperar vivir a partir de una edad determinada de acuerdo con las condiciones de mortalidad observadas en una población, calculadas a partir de las tasas específicas de mortalidad por edad. En este Informe se utilizan las Tablas de Mortalidad de la Población de la Comunidad de Madrid publicadas por el IECM.
Más información: Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid: esperanza de Vida, tablas de mortalidad
El indicador de contribución al cambio de la esperanza de vida al nacer descompone las diferencias de esperanza de vida al nacer entre dos observaciones (que pueden ser dos referencias de tiempo, o los dos sexos -hombres y mujeres-) producidas por las distintas tasas específicas de mortalidad por causa, sexo y edad registradas en la población residente en la Comunidad de Madrid. Se ha seguido el método de Arriaga (Arriaga E. Measuring and explaining the change in life expectancies. Demography,1984;21(1):83-96) implementado en el programa Epidat 4.2. En tanto que la esperanza de vida es un indicador fácilmente comprensible e interpretable, esta técnica es un buen modo de expresar la participación de las distintas edades y de las distintas enfermedades y lesiones en la evolución de la mortalidad global de una población.
Más información: Epidat_4: Demografia.pdf
Los estudios de carga de enfermedad tienen como objetivo estimar y sintetizar en un indicador único el impacto mortal y discapacitante y generador de mala salud de las distintas enfermedades y lesiones. Por razones técnicas, para este Informe solo ha sido posible estimar el componente de mortalidad de la carga de enfermedad (los Años de Vida Perdidos por muerte, AVP). Los AVP tienen significación por sí mismos, además de ser el componente de medida de mortalidad prematura del indicador sintético de Carga de Enfermedad (los AVAD). Este indicador se calcula por edad, sexo y causa. Se estima como diferencia entre la edad de fallecimiento y la esperanza de vida estimada a esa edad según la tabla de mortalidad de referencia propuesta en el Estudio Mundial de Carga Global de Enfermedad (GBD 2019).
Más información: Global Burden of Disease Study 2019 (GBD 2019) Reference Life Table | GHDx