El Hospital de Móstoles participa en un estudio clave sobre el cáncer de tiroides
RELACIONADO CON LA MUTACIÓN DEL ONCOGÉN BRAF
Una investigación internacional, en la que ha participado el Hospital Universitario de Móstoles ha demostrado que la edad del paciente con cáncer de tiroides es un factor de mal pronóstico solo para pacientes con la mutación BRAF, pero no en los que son negativos para dicha mutación. Estos resultados publicados ahora en el Journal of Clinical Oncology modificarán la estratificación de riesgos en las guías de práctica clínica.
16 marzo 2018
La incidencia de cáncer de tiroides se ha incrementado en las últimas tres décadas en más de cinco veces. A pesar de ello, la mortalidad de este cáncer es en general muy baja, sobre todo en personas jóvenes o de edad media. En cambio, en las mayores de 45 años se pensaba que el riesgo de mortalidad era progresivamente mayor, por lo que recibían tratamientos más agresivos. Aunque el corte de edad en 45 años ha permanecido inalterado durante muchos años en todas las guías de práctica clínica, la evidencia era escasa y algunos autores habían puesto en duda dicho corte.
El oncogén BRAF es uno de los eventos genéticos más frecuente en el cáncer humano en general. En el carcinoma papilar de tiroides aparece en el 45% de los pacientes. Su valor como marcador pronóstico había sido muy debatido, siendo la mayoría de los estudios unicéntricos y con un número limitado de personas. Esta nueva investigación indica que el riesgo es significativo a partir de los 60 años y que el principal determinante es la mutación V600E del oncogén BRAF.
Desde la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU) se ha liderado este estudio en el que han participado científicos del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (CSIC_UAM) y del Hospital Universitario de Móstoles. En total han colaborado 11 centros de investigación de 6 países diferentes y se ha estudiado a 2.638 pacientes.
Cambio en las guías clínicas, en la estratificación del riesgo
“El colofón de dicha colaboración – según explica el doctor Riesco Eizaguirre - es este trabajo que puede modificar las guías de práctica clínica en el cáncer de tiroides. En él demostramos que la edad se asocia a mayor mortalidad solamente en aquellos pacientes con la mutación BRAF. Además, la edad a partir de la cual se incrementa el riesgo es 60 años. Este estudio tiene mucha relevancia clínica porque pone en tela de juicio la edad de 45 años como factor universal de mal pronóstico”.
Según los autores de esta última investigación, las guías de práctica clínica y los sistemas de estratificación del riesgo actuales deben introducir cambios: “Por un lado, la edad sólo aumenta el riesgo de mortalidad en los tumores con BRAF mutado, y por otro, la edad a partir de la cual se incrementa el riesgo es 60 años. Esto permitiría aplicar un tratamiento personalizado, según el riesgo real de cada paciente y minimizar así los efectos secundarios”.
Esta es la referencia del artículo publicado en el Journal of Clinical Oncology: Shen X, Zhu G, Liu R, Viola D et al. "Patient Age-Associated Mortality Risk Is Differentiated by BRAF V600E Status in Papillary Thyroid Cancer". J Clin Oncol. Doi: 10.1200/JCO.2017.74.5497.
El oncogén BRAF es uno de los eventos genéticos más frecuente en el cáncer humano en general. En el carcinoma papilar de tiroides aparece en el 45% de los pacientes. Su valor como marcador pronóstico había sido muy debatido, siendo la mayoría de los estudios unicéntricos y con un número limitado de personas. Esta nueva investigación indica que el riesgo es significativo a partir de los 60 años y que el principal determinante es la mutación V600E del oncogén BRAF.
Desde la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU) se ha liderado este estudio en el que han participado científicos del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (CSIC_UAM) y del Hospital Universitario de Móstoles. En total han colaborado 11 centros de investigación de 6 países diferentes y se ha estudiado a 2.638 pacientes.
Cambio en las guías clínicas, en la estratificación del riesgo
“El colofón de dicha colaboración – según explica el doctor Riesco Eizaguirre - es este trabajo que puede modificar las guías de práctica clínica en el cáncer de tiroides. En él demostramos que la edad se asocia a mayor mortalidad solamente en aquellos pacientes con la mutación BRAF. Además, la edad a partir de la cual se incrementa el riesgo es 60 años. Este estudio tiene mucha relevancia clínica porque pone en tela de juicio la edad de 45 años como factor universal de mal pronóstico”.
Según los autores de esta última investigación, las guías de práctica clínica y los sistemas de estratificación del riesgo actuales deben introducir cambios: “Por un lado, la edad sólo aumenta el riesgo de mortalidad en los tumores con BRAF mutado, y por otro, la edad a partir de la cual se incrementa el riesgo es 60 años. Esto permitiría aplicar un tratamiento personalizado, según el riesgo real de cada paciente y minimizar así los efectos secundarios”.
Esta es la referencia del artículo publicado en el Journal of Clinical Oncology: Shen X, Zhu G, Liu R, Viola D et al. "Patient Age-Associated Mortality Risk Is Differentiated by BRAF V600E Status in Papillary Thyroid Cancer". J Clin Oncol. Doi: 10.1200/JCO.2017.74.5497.