Molinos de viento

Ahorro energético: recomendaciones para un consumo responsable

La factura de la electricidad es un gasto importante en la vivienda y, a veces, supone un quebradero de cabeza para muchas familias.

Gran parte de la factura, se compone de los gastos de los diferentes electrodomésticos que tenemos en casa, en especial, el aire acondicionado o bomba de calor, la calefacción y el de los electrodomésticos de la cocina.

Es importante, utilizarlos de la forma más eficiente posible para ahorrar en el consumo de energía.

La Fundación para la energía de la Comunidad de Madrid y eIDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía) ofrecen varias guías sobre cómo ahorrar energía en casa. Conocer los diferentes consumos de energía que tiene la vivienda e identificarlos correctamente, puede ayudarnos a reducir el consumo siguiendo unos sencillos consejos.

 

Calefacción y agua caliente

 

La calefacción es el gasto más elevado al que deben hacer frente los consumidores cuando llega el invierno. Con un buen aislamiento se puede ahorrar hasta un 40% en el consumo de calefacción y para ello, puede colocar un doble acristalamiento, burletes en puertas y ventanas, colgar cortinas o aislar las cajas donde se enrollan las persianas. 

Además, es conveniente regular el termostato del calentador de agua entre los 55 y 60º C y el de la calefacción entre los 18 y 20 ºC. Si no dispone de uno, es conveniente instalarlo ya que le permitirá controlar la temperatura de la casa. 

En el caso del agua caliente, más del 40% de la energía utilizada en el hogar se usa para calentar el agua. Ducharse en lugar de bañarse o cerrar el grifo al afeitarnos o lavarnos los dientes, nos permitirá reducir nuestro consumo energético.

 

Electrodomésticos

 

Son los aparatos que más energía consumen en casa. Un buen uso de sus electrodomésticos hará de su cocina el mejor lugar para ahorrar energía. Controlar su uso y comprender cómo se pueden optimizar, puede ayudar a que la electricidad que se consuma sea más baja.

Frigorífico. Es uno de los electrodomésticos que más consume, dado su uso continuado en el tiempo (se desenchufa pocas veces). La ubicación en la cocina es muy importante, y debe estar colocado de tal manera que permita la circulación del aire detrás del aparato, así como estar lejos de las zonas de calor y  de la luz solar directa.

Microondas. Es un electrodoméstico muy versátil ya que calienta, cuece, descongela… Utilizar un horno microondas en vez de uno convencional ahorra un 60% de energía, además de que el tiempo de cocinado disminuye, puesto que son más rápidos.

Lavadora y lavavajillas. Entre el 80% y el 85% del consumo energético que producen estos electrodomésticos proviene del proceso de calentamiento del agua durante el lavado. Es por ello muy conveniente usar, siempre que se ajuste a nuestras necesidades, el programa ECO. Además, es conveniente usar ambos electrodomésticos cuando estén llenos y no a mitad de carga. 

  • En el caso del lavavajillas, aunque utiliza muy poca cantidad de agua (10-14 litros por ciclo), un buen mantenimiento mejora su rendimiento energético. Limpiar los filtros y revisar los niveles de sal y abrillantador es conveniente para ahorrar energía. Además, no es necesario aclarar los platos antes de meterlos en él, solo los restos sólidos.
  • Para la lavadora, durante el lavado, se pueden aplicar programas de baja temperatura, consumen menos ya que reducen la energía usada en el calentamiento del agua.

Etiquetado energético

 

La etiqueta energética es obligatoria y ofrece información sobre la eficiencia energética de estos aparatos: consumos, rendimientos, ruidos. Es obligatoria en la mayoría de los electrodomésticos de uso cotidiano como los lavavajillas, frigoríficos o el aire acondicionado. Al adquirir electrodomésticos y lámparas, es muy importante tener en cuenta el consumo de energía que van a suponer estos nuevos aparatos y fijarse en la etiqueta que tienen estos productos.

Existen siete clases de etiquetas energéticas que se clasifican, en función de los consumos eléctricos en diferentes colores y con letras de la A (Más eficiente) hasta la G (Menos eficiente). La categoría A, la más eficiente, consume el 55% menos que cualquier electrodoméstico medio de las mismas características.

Es importante saber que las etiquetas sólo son comparables dentro del mismo grupo de electrodomésticos, no es igual la interpretación de una clase G en una lavadora que una clase G en un secadora.

  • Tanto en lavadoras como en lavavajillas se informa del consumo de agua en litros por ciclo de lavado.
  • Siempre se debe comparar entre aparatos de similares características, por lo que también se informa de la capacidad en kg (lavadoras) y del número de cubiertos (lavavajillas).

Recuerde que cambiando los electrodomésticos por otros más eficientes puedes llegar a ahorrar hasta un 40 % en la factura de luz.

 

Pequeños electrodomésticos

 

Dentro de ellos podemos encontrar aparatos tan comunes como la plancha, la tostadora, la batidora o la maquinilla eléctrica. Por lo general, aquellos que se usan para realizar acciones mecánicas, como trocear o cortar consumen poca energía. Sin embargo, los que producen calor, como la plancha o la tostadora, tienen potencias mayores y pueden dar lugar a consumos importantes.

Optimice el uso de los pequeños aparatos eléctricos para conseguir un mayor rendimiento de ellos, por ejemplo, aproveche para planchar grandes cantidades de ropa o use las dos ranuras de la tostadora para calentar varias rebanadas a la vez.

 

Reciclaje

 

Es conveniente reciclar correctamente todos los aparatos eléctricos y electrónicos que deben tratarse separadamente como residuos. No olvide que los puntos limpios tienen para reciclar este tipo de aparatos.

En los establecimientos donde adquieran nuevos electrodomésticos, además, están obligados a aceptar de forma gratuita un aparato idéntico al que compre. Ellos se encargarán de introducirlo después en el circuito del reciclaje.