ropa infantil

La seguridad en la ropa infantil

Hay varios aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de comprar ropa infantil. La seguridad de los más pequeños depende de que estas prendas cumplan una serie de condiciones En el siguiente reportaje del Portal del Consumidor le contamos cuáles son los requisitos para que usted adquiera ropa infantil segura.

La inquietud natural de los más pequeños por explorar y manipularlo todo y su falta de conocimiento acerca de determinados riesgos hace que haya que prestar especial atención a los elementos que componen la seguridad en la vestimenta infantil. 

Es por ello que, con el paso de los años, se han ido estableciendo una serie de exigencias para las prendas textiles infantiles, por lo que las marcas se han ido adaptando a las normas de seguridad en la fabricación, para ofrecer productos cada vez más seguros.

A estos efectos, se consideran productos textiles todos aquellos que estén compuestos exclusivamente por fibras textiles, cualquiera que sea el procedimiento de mezcla utilizado. También tendrán esta consideración aquellos productos en los que al menos un 80% de su peso esté constituido por fibras textiles. 

Por su parte, se considera ropa infantil a todas las prendas destinadas a ser llevadas por menores de hasta 14 años de edad. 

 

Riesgos 

La norma UNE-EN 14682:2015 indica los principales riesgos que pueden tener las prendas textiles para uso infantil y establece los aspectos a tener en cuenta para que el producto sea seguro, entre ellos: 

  • Zona de la cabeza, cuello y parte superior del pecho: En esta parte de las vestimentas infantiles, la principal exigencia de seguridad se encuentra en vigilar aquellos elementos de la prenda que puedan provocar quemaduras o asfixia, por lo que se rechaza la presencia de elementos como pueden ser: cordones funcionales o decorativos en la zona de la cabeza y el cuello.
  • Parte inferior: La seguridad de la ropa infantil incluye también la revisión de elementos como los dobladillos inferiores de las prendas, donde los principales riesgos se encuentran en la presencia de cordones que cuelguen. 
  • Mangas: La vigilancia se centra en la presencia de lengüetas o cordones decorativos que puedan suponer un peligro. 

Otros elementos

Uno de los aspectos principales que determina la presencia o no de un riesgo para el usuario en la vestimenta infantil es la longitud que posean algunos complementos funcionales o decorativos, así como la fuerza de tracción, es decir, la fuerza con la que están cosidos a la prenda. En este sentido, la norma observa los siguientes aspectos:

  • Longitud de los cordones, cinturones o fajines: No deben tener adornos tridimensionales, ni nudos y deben estar protegidos para evitar el deshilachado, por ejemplo, pueden estar termosellados o con puntadas.
  • Fuerza de tracción: Define requisitos para la resistencia de los cordones o de botones u otros adornos, asegurando que no sean fáciles de romper y, por lo tanto, menos propensos a causar accidentes.
  • Los tiradores de las cremalleras: no deben tener una longitud superior a 7.5 cm desde el cursor de la misma. Si el tirador está situado en el bajo de una prenda que acabe en el tobillo, no debe sobresalir, porque de lo contrario pueden provocar lesiones o arañazos.
  • Extremos en los cordones: Se establecen pautas diseñadas para minimizar la posibilidad de que los extremos de los cordones se conviertan en un riesgo de seguridad. Por ejemplo, que el cordón no termine en una bola o cualquier otro adorno que pueda desprenderse, ya que ello conllevaría riesgo de atragantamiento. Las prendas que lleven cordones funcionales ajustables en el bajo, por ejemplo, abrigos o pantalones, deben llevar la totalidad del cordón en el interior de la prenda.
  • Información en el etiquetado: Para garantizar la seguridad de las prendas se exige proporcionar información en el etiquetado sobre los posibles riesgos. La información en el etiquetado puede incluir instrucciones específicas y advertencias para garantizar la seguridad de los niños. 

 

Vigilancia del mercado 

Para garantizar el cumplimiento de estas normas, las autoridades de consumo cuentan con las redes de alerta, sistemas que sirven para intercambiar información entre las administraciones encargadas del control de mercado. En las redes de alerta se registran los productos que se han identificado como inseguros. 

La información hace referencia a las características de un producto determinado y a los motivos que han sido considerados para identificarlo como potencialmente peligroso para las personas consumidoras. 

La Comunidad de Madrid, en colaboración con algunos ayuntamientos, realizan campañas de inspección en distintos establecimientos para comprobar que los productos textiles destinados al público infantil cumplen con las medidas de seguridad dispuestas en la normativa. 

 

Fecha de actualización: 24 de enero de 2024