La Unidad de Diabetes Pediátrica del Ramón y Cajal recibe la certificación de excelencia
Primera Unidad acreditada en España
La Unidad, coordinada por la Dra. Barrio, ha atendido a más de 10.000 pacientes desde su puesta en marcha en 1977. Trata aproximadamente a 400 pacientes al año, de los cuales, entre 40 y 50, son nuevos pacientes. El 92% del total son pacientes con diabetes tipo 1, el 5%, de diabetes monogénica; el 2%, de diabetes tipo 2 y los restantes, de diabetes relacionada con fibrosis quística. Uno de sus principales hitos fue la implantación de la terapia con infusión subcutánea de insulina en 2001, que hasta el momento ha permitido a 150 pacientes beneficiarse de este tratamiento.
Recientemente, ha comenzado a emplear sistemas de monitorización continua de glucosa a tiempo real, con los que se puede hacer un seguimiento y ajuste de la terapia las 24 horas del día a través de teléfono, WhatsApp y e-mail. La formación del paciente es esencial para la correcta aplicación de la terapia, consciente de ello, la Unidad realiza desde 2005 un curso para padres y pacientes, además de ofrecer talleres impartidos por una psicóloga clínica. Además, cuenta con el galardón de Buenas Prácticas en el Sistema Nacional de Salud de las Estrategias de Salud otorgado en el año 2015.
Tratamiento con bomba de insulinaLa diabetes es una enfermedad crónica muy prevalente en la edad pediátrica y requiere un autocuidado las 24 horas del día. La atención diabetológica del paciente pediátrico debe tener, al menos, dos objetivos: mejorar el control metabólico y ayudar al paciente y a su familia a convivir con la enfermedad. Esto hace necesaria la existencia de equipos de profesionales especializados en esta materia, como sucede en la Unidad de Endocrinología y Diabetes Pediátrica del Ramón y Cajal.
Uno de los tratamientos para el control de la diabetes y la consecuente reducción de sus complicaciones, es la bomba de insulina. Actualmente cuenta con un sistema de monitorización integrado capaz de predecir y evitarlas hipoglucemias antes de que ocurran. Son dispositivos pequeños y portátiles que administran insulina de acción rápida las 24 horas del día. Administran la insulina a través de un tubo pequeño -catéter- y una cánula -denominado equipo de infusión- que se implanta bajo la piel. La cantidad administrada se puede ajustar para satisfacer las necesidades de cada paciente.