El Marañón formará a sanitarios de Nicaragua y Paraguay para tratar a niños con cardiopatías

Mediante un acuerdo de colaboración con la ONG Surgeon of Hope

El Hospital Gregorio Marañón formará este año, mediante un acuerdo de colaboración con la organización no gubernamental Surgeon of Hope, a un médico en cateterismo intervencionista y a seis enfermeras de UCI pediátrica, todos procedentes de hospitales públicos de Nicaragua y Paraguay. El convenio se enmarca dentro del proyecto de cooperación al desarrollo que el Área de Corazón Infantil del Marañón, liderado por el jefe de la sección de Cardiología Pediátrica, Constancio Medrano, y el jefe de la sección de Cirugía Cardiaca Infantil, Juan Miguel Gil Jaurena, viene realizando desde 2015 en el ámbito de la asistencia a niños y niñas con cardiopatías.

fachada hospital infantil
17 enero 2020

Para asentar las bases de este pacto se contó con presencia de la directora Ejecutiva de Surgeons of Hope, Victoria Flamant, que ha estado visitando el Marañón para conocer el trabajo del hospital infantil. La responsable de esta organización fue recibida por la subdirectora del Materno Infantil, Aránzazu López, el director de Enfermería, Rubén Flores, el jefe del servicio de Comunicación, David García, y el responsable del Comité de Responsabilidad Social Corporativa, José Luis Escalante, así como profesionales médicos y de enfermería del Área de Corazón Infantil del hospital.

"Este convenio servirá igualmente para desarrollar nuevas herramientas como la telemedicina con el objetivo y deseo común de que todos los niños tengan la misma oportunidad de curarse y de crecer sanos y felices en cualquier parte del mundo" afirma Constancio Medrano.

Desde 2015 un grupo de médicos y personal de enfermería del Gregorio Marañón, junto con profesionales de otros centros y miembros de Menudos Corazones, colaboran anualmente en misiones humanitarias en el hospital público Manuel Jesús Rivera-La Mascota de Managua y en el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu de Asunción en Paraguay.

Durante su estancia en estos hospitales los profesionales no sólo colaboran con los equipos locales en la realización de cirugías cardiacas e intervencionismo por cateterismo sino que llevan a cabo un programa de formación de formadores in situ, sobre todo del personal de enfermería, con el objetivo de que puedan atender autónomamente los casos más complejos.