Implantan un desfibrilador subcutáneo pionero en un menor en el Gregorio Marañón
Cuando un niño con una cardiopatía congénita o una enfermedad cardiaca hereditaria está en riesgo de padecer una muerte súbita es necesario implantarle un desfibrilador automático. Estos dispositivos son capaces de detectar los cambios del ritmo cardiaco y de tratar mediante un choque eléctrico las arritmias ventriculares que ponen en peligro su vida, devolviendo al corazón a su ritmo normal.
Evolución favorable
Gracias además a un novedoso sistema de transmisión remota, el ritmo cardiaco de la paciente es controlado a diario por sus cardiólogas desde el Hospital Gregorio Marañón, sin necesidad de trasladarse desde su domicilio, a más de 200 kilómetros de Madrid.
Los médicos han esperado un periodo de seguimiento prudente para controlar el funcionamiento del nuevo desfibrilador en la paciente, y se puede decir que trascurrido un año del implante, que se realizó de manera sencilla por los cirujanos cardiacos infantiles del hospital, no se ha presentado ninguna complicación, el dispositivo funciona adecuadamente y tanto los cardiólogos como la paciente y su familia cuentan con la tranquilidad de saber que está protegida frente a la muerte súbita.