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Una investigación liderada por el Hospital público Gregorio Marañón concluye que la vacuna de la gripe reduce los infartos graves y los trombos pulmonares en pacientes críticos del corazón

una enfermera vacuna a una mujer
26 junio 2026

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, lideran un nuevo estudio científico multicéntrico realizado en España que sostiene que la vacuna de la gripe actúa de forma preventiva para el corazón, reduciendo la aparición de infartos graves, embolias pulmonares y situaciones clínicas críticas. 

El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica International Journal of Infectious Diseases, ha analizado de forma prospectiva a casi 400 pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos Cardiológicos (UCIC) de cinco grandes hospitales españoles durante tres temporadas consecutivas de gripe. 

Los investigadores del Servicio de Microbiología y Enfermedades Infecciosas ha detectado que aquellos pacientes que se habían vacunado antes de la temporada de gripe mostraron una probabilidad significativamente menor de ingresar en la UCI debido a un infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (el tipo de infarto más grave) en comparación con los no vacunados (28,2% frente a 40,8%). 

Además, también descubrió que estar vacunado reduce el riesgo de sufrir una embolia pulmonar con tasas del 0,8% en el grupo vacunado frente al 4,6% en el no vacunado. En líneas generales, los pacientes que no se habían puesto la vacuna sufrieron cuadros médicos considerablemente más graves durante su estancia hospitalaria. 

La clave está en la cantidad de anticuerpos

Más allá de analizar si el paciente estaba vacunado o no, el equipo de investigación midió con precisión el nivel de protección inmunológica real en la sangre de los pacientes. El análisis, en el que colaboró estrechamente el Centro Nacional de Gripe de Valladolid, demostró que la protección del organismo era mucho más fuerte frente a los virus de la gripe tipo A (especialmente el subtipo H3N2) que frente a los de tipo B. 

El hallazgo más novedoso del estudio es que la cantidad de defensas importa. Se observó que tener niveles bajos de anticuerpos en sangre se relaciona de forma directa con una mayor aparición de infartos graves y embolias pulmonares, así como de shock cardiogénico o paradas cardiorrespiratorias. Esto sugiere que la vacuna ayuda a mantener más controlada la inflamación generalizada y a estabilizar las arterias, evitando que se formen los trombos que causan los ataques al corazón. 

"La gripe puede ser el empujón definitivo que desencadene un evento cardiovascular grave en personas vulnerables, incluso si la infección pasa casi desapercibida. Nuestros datos demuestran que la vacunación no solo previene una enfermedad respiratoria, sino que modula directamente el riesgo de sufrir una catástrofe cardíaca", explica Alicia Galar, médica del Servicio de Microbiología Clinica y Enfermedades Infecciosas del Marañón. 

Hasta ahora, se sabía que pasar la gripe multiplica por seis el riesgo de sufrir un infarto en los días posteriores a la infección. Con esta nueva evidencia sobre la mesa, los investigadores del Hospital Gregorio Marañón insisten en que la vacuna de la gripe debe considerarse una estrategia prioritaria y obligatoria de prevención secundaria en cualquier paciente con antecedentes del corazón, equiparable a los fármacos diarios que toman para controlar su enfermedad. 

El estudio ha sido liderado por especialistas del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas y del Servicio de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), en colaboración con investigadores y clínicos del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el Hospital Universitario La Paz, el Hospital Universitario Doce de Octubre, el Hospital Universitario Puerta de Hierro y el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela. Además, se ha enmarcado dentro de una colaboración entre varios grupos de los  Centros de Investigación Biomédica en Red (CIBER), concretamente entre el CIBER de Enfermedades Respiratorias, Cardiovascular y de Enfermedades Infecciosas.