El Clínico crea salas para monitorizar la actividad clínica y cerebral de niños con epilepsia

El Hospital Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid cuenta con nuevas salas específicas para el control, monitorización y seguimiento de pacientes en edad infantil con epilepsia. El consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, ha visitado hoy a los profesionales de la Unidad de Epilepsia del centro, que desde junio han llevado a cabo una veintena de estudios a niños y adolescentes mediante un equipo EEG (electroencefalograma). La principal ventaja de este nuevo equipo es que, al ser portátil, puede trasladarse a la UCI, Urgencias u otras unidades del hospital si fuera necesario para monitorización de pacientes con crisis en situación de urgencia.

Ruiz Escudero junto a paciente en sala específica
27 noviembre 2019

En estas salas se puede estudiar la evolución del paciente durante las 24 horas que dura su ingreso (que se puede prologar hasta cuatro días), tiempo en el que pueden estar acompañados por sus padres y en el que se registran de forma simultánea la actividad clínica del paciente a través de video y la actividad cerebral mediante el encefalograma. 

Este análisis resulta fundamental para confirmar el diagnóstico de epilepsia y determinar su tipo, lo que resulta básico para el manejo terapéutico del paciente, y a que no todos responden por igual a los fármacos. Su empleo ahora en niños y jóvenes con epilepsia aporta un valor añadido determinante, ya que en esta población es incluso más importante llegar a un diagnóstico correcto.  

Para aumentar la comodidad del paciente, la habitación en la que lleva a cabo la monitorización está decorada con motivos infantiles y juveniles, dispone de un televisor y de una consola Play Station para que puedan realizar actividades de ocio durante el ingreso, siempre mientras son monitorizados por los profesionales sanitarios en la sala contigua. En la decoración y equipamiento de las salas han colaborado la Fundación CurArte y la Fundación Luchadores AVA.

En cuanto a adultos se refiere, los neurólogos del Hospital Clínico San Carlos vienen haciendo estudios de control y monitorización de pacientes con epilepsia desde 2011 habiendo realizado 330 estudios anuales.

Enfermedad neurológica más frecuente 

La epilepsia es una de las patologías crónicas del sistema nervioso central más frecuentes y con más demanda en Urgencias, por detrás de la patología cerebrovascular y la cefalea. Se presenta en todas las etapas de la vida, siendo muy prevalente en la población infantil y se caracteriza por la presencia de crisis epilépticas, que suelen aparecer de forma improvisada, y por la predisposición del cerebro a generarlas, incluyendo consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales derivadas de esta condición desde un punto de vista amplio.

Su prevalencia varía según los estudios, si bien se estima que en la Comunidad de Madrid la prevalencia de la epilepsia activa es aproximadamente de entre 4 y 6 habitantes por mil, siendo mayor en la población infantil y en ancianos, aumentando hasta 12 habitantes por mil a lo largo de la vida. La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más frecuentes, presente en todas las sociedades y grupos de edad.

Instituto del niño y del adolescente

Alrededor de 2.300 niños al año pasan por los servicios que componen el Instituto del Niño y del Adolescente del Hospital Clínico San Carlos -Pediatría, Cirugía Pediátrica y Neonatología-, en donde también atienden más de 19.000 consultas externas, 12.000 urgencias o más de 380 estancias al año en el Hospital de Día, por citar algunos ejemplos de su actividad asistencial. 

El Clínico San Carlos fue el primer hospital de la Comunidad de Madrid en el que profesionales sanitarios realizaron con éxito la primera intervención en un niño con cirugía mínimamente invasiva asistida por el robot Da Vinci, disponiendo en la actualidad de un programa de cirugía robótica infantil.

El hospital ha recibido varios premios en el ámbito de la humanización de la asistencia sanitaria por el esfuerzo para hacer más amable la estancia hospitalaria de los más pequeños mediante la decoración de espacios infantiles, la realización de actividades dirigidas a los niños y proyectos en los que participan hermanos mayores de 3 años en los cuidados de sus hermanos más pequeños.