El Hospital público Clínico San Carlos aplica la medicina de precisión para el tratamiento de pacientes con cáncer de mama metastásico
El Hospital Clínico San Carlos, centro público de la Comunidad de Madrid, aplica Medicina de Precisión para los pacientes oncológicos en general y más particularmente en aquellos que padecen cáncer de mama metastásico, lo que permite adaptar cada tratamiento a las características moleculares específicas de cada tumor.
La información biomolecular que obtiene el laboratorio del Servicio de Anatomía Patológica permite que los oncólogos de la Unidad de Mama puedan decidir tratamientos individualizados. De esta forma, la Medicina de Precisión ofrece información molecular del cáncer y sus posibles mutaciones, tanto primarias como adquiridas.
El desarrollo de esta línea de investigación en el Hospital Clínico San Carlos se remonta a 2015, cuando los oncólogos médicos José Ángel García Sáenz y Fernando Moreno Antón comenzaron a trabajar en la caracterización molecular de los tumores y en el estudio de biomarcadores mediante biopsia líquida y estudios tisulares para identificar aplicaciones terapéuticas a alteraciones moleculares, tanto en mutaciones troncales como PIK3CA como las adquiridas en el transcurso de la enfermedad en el gen codificante ESR1. Sus hallazgos, la investigación clínica y el avance de la tecnología han permitido su aplicación asistencial en el Hospital Clínico San Carlos desde hace más de un año.
“El cáncer de mama metastásico es una enfermedad de larga evolución por lo que este tipo de investigaciones y avances nos permiten personalizar los tratamientos priorizando la calidad de vida de las pacientes”, apunta el coordinador de la Unidad de Patología de Mama del Servicio de Oncología, José Ángel García Sáenz.
Del laboratorio a la consulta
Un elemento diferencial de este modelo es la estrecha colaboración entre servicios y unidades trasversales, un conocimiento compartido que une a todos los integrantes en el manejo de la enfermedad. En el Comité Molecular de Tumores se integran oncólogos, patólogos, genetistas, biólogos y farmacéuticos que analizan casos clínicos específicos y definen las técnicas de diagnóstico molecular, estableciendo la hoja de ruta en cada tratamiento.
En la implementación del proceso, la bióloga Carmen Sáez Rodríguez recibe en su laboratorio las muestras de pacientes enviadas por los oncólogos: mediante técnicas de análisis molecular y biopsia líquida, puede identificar en apenas 24 horas alteraciones genéticas, de origen o adquiridas, orientando la toma de decisiones clínicas por parte de los facultativos. “La colaboración estrecha entre Anatomía Patológica, los biólogos y Oncología permite que los resultados obtenidos en el laboratorio se traduzcan de forma ágil en decisiones clínicas, dando un sentido especial a nuestro trabajo y convirtiendo la medicina de precisión en un beneficio tangible para el paciente.” asegura Carmen Sáez Rodríguez.
La paciente, en el centro del proceso asistencial
“El objetivo de este modelo es situar a la paciente en el centro del proceso asistencial, integrando la información clínica y molecular para ofrecer tratamientos más eficaces, más seguros y adaptados a las características individuales de cada caso”, afirma el oncólogo Fernando Moreno Antón.
La monitorización mediante biopsia líquida permite, además, realizar un seguimiento dinámico de la enfermedad y detectar los cambios moleculares para valorar nuevas opciones terapéuticas a lo largo de la evolución del tumor.
El conocimiento compartido se pone al servicio del paciente que es el objetivo clave del Centro Integral de Oncológico (CINOC) del Hospital Clínico San Carlos en su proceso de acreditación como Comprehensive Cancer Center: liderar el abordaje del reto del cáncer desde la ciencia, la práctica clínica y el compromiso ético con nuestros pacientes.
