El testículo en ascensor es una variante de la normalidad que consiste en un testículo muy móvil que asciende por la contracción de un músculo llamado cremaster, muy potente en la infancia.
Cuando el testículo aumenta de volumen el músculo es incapaz de ascender el testículo y éste queda alojado permanentemente en el escroto.
Sólo está indicado intervenir y fijar en el escroto (orquidopexia) a aquellos testículos en ascensor que permanecen más tiempo fuera que dentro de la bolsa escrotal o aquellos que con el crecimiento del niño cada vez alcanzan el escroto con mayor dificultad.
Su cirujano Pediátrico le explicará los riesgos generales y específicos de la intervención.
Generalmente, se realiza en un procedimiento de Cirugía Mayor Ambulatoria en la que el paciente después de la intervención se marcha a casa en pocas horas.
Tras la intervención, el niño presentará una herida a nivel inguinal y/o escrotal que precisará de alguna cura local durante una o dos semanas. La actividad diaria será, en general, completa en tres-cuatro semanas.