La Unidad de Formación Continuada se crea para contribuir a la mejora de la capacitación de los profesionales de Atención Primaria.
La formación se reconoce como un derecho y un deber del profesional sanitario. Debe ser entendida como el conjunto de actividades formativas destinadas a mantener o mejorar la competencia profesional. Es asumida hoy en día como una actividad habitual y deseable, tanto a nivel institucional como por los propios profesionales. El incesante cambio en el conocimientos de los procesos de salud y enfermedad, sus factores condicionantes, patrones epidemiológicos, novedades en las tecnologías en uso, obligan a mantener y mejorar constantemente las competencias del profesional como un deber ético para hacer frente, de forma óptima, a las necesidades que plantea su ejercicio profesional.