Mediante esta norma se pretende crear la Comisión de farmacia y productos sanitarios de la Comunidad de Madrid y establecer su composición, organización y funcionamiento, así como homogeneizar criterios de uso de los medicamentos y productos sanitarios de alto impacto en los centros sanitarios de la comunidad, para garantizar la accesibilidad y equidad de los ciudadanos y fomentar la utilización de los recursos terapéuticos de acuerdo a la evidencia científica.