Interior peluquería

Peluquerías y centros de belleza: sus derechos como consumidor

Las peluquerías y centros de belleza son servicios muy utilizados por las personas consumidoras, especialmente a la vuelta de vacaciones cuando se busca sanear el cabello estropeado por la playa y el mar o un cambio de aspecto para la vuelta al trabajo.

Muchos de estos establecimientos incluyen otros servicios asociados, como pueden ser las actividades de manicura, pedicura, depilación, cabinas de bronceado, barbería o maquillaje.

Esta vuelta a la rutina, está también marcada por las medidas de aforo, higiénicas y de distanciamientos social que se han establecido para los centros de este tipo, debido a las restricciones de la COVID-19.

En este siguiente reportaje del Portal del Consumidor os detallamos cuáles son los requisitos de en materia de precios y servicios que las peluquerías deben respetar, las medidas de higiene y aforo y los derechos que le amparan como consumidor en el caso de que tenga algún problema en ellas.

 

Medidas sanitarias exigibles para este tipo de establecimientos

 

En primer lugar, en lo que respecta a los aforos y horarios de este tipo de establecimientos, se debe distinguir entre las áreas sanitarias de la Comunidad de Madrid en las que se han establecido medidas específicas temporales y excepcionales por razón de salud pública para la contención la COVID-19 y el resto de zonas no afectadas por estas restricciones.

Puede consultar los límites de aforo y horarios en el siguiente cuadro, en el que aparecen los diferentes tipos de actividad y su limitación, tanto en las zonas con restricciones como en el resto de zonas de la Comunidad de Madrid.

Se debe garantizar una distancia de seguridad de 1,5 metros entre los clientes. Es obligatorio el uso de mascarillas en el interior, tanto para los usuarios como para los trabajadores.

El aforo del establecimiento deberá estar expuesto al público en el exterior del establecimiento, y se debe asegurar que se cumple, así como la distancia de seguridad. Además, se procurará establecer un horario preferente de atención a personas mayores de 65 años.

Se dispondrá de geles hidroalcohólicos en lugares accesibles y visibles al público. Se realizará una limpieza y desinfección de las instalaciones al menos dos veces al día. En especial, de aquellas zonas o espacios de uso común.

 

Información esencial para el consumidor

 

Como cualquier otro establecimiento abierto al público, las peluquerías y centros de belleza deben respetar unos requisitos mínimos en cuanto a la información que se debe facilitar:

  • Antes de contratar. Como consumidor tiene derecho a conocer, antes de la contratación del servicio, el precio del mismo. Es por ello, que los precios deben estar expuestos al público en un lugar visible del establecimiento, bien mediante carteles o a través de folletos impresos.
  • Información completa. La información sobre los servicios que se le ofrecen deben ser completos e incluir toda la relación de servicios ofertados, el precio de cada uno, así como el IVA, los descuentos o los posibles incrementos por servicios asociados.
  • Hojas de reclamaciones. Todos los establecimientos deben disponer de hojas de reclamaciones a disposición del público.

Por tanto, recuerde que en el caso de que le ofrezcan un producto o servicio adicional mientras se esté realizando un tratamiento, antes de aceptarlo deberán informarle del precio completo, si no lo hacen, no dude en preguntar si tiene un coste extra.

Es importante que exija el tique o la factura de todos los servicios que le presten, incluyendo el precio de los productos adicionales que han utilizado. En el caso de que tenga algún problema después, será indispensable para poder reclamar.

Recuerde que la publicidad es vinculante. Es por ello que los establecimientos deben respetar la información y los precios que aparecen en ellas y las promociones que tienen en vigor.

Cabinas de bronceado

 

En el caso de que la peluquería cuente con una cabina de bronceado, además de la información sobre precios, estos aparatos y servicios deben cumplir con unas medidas de seguridad y de higiene:

  • Todos los establecimientos de bronceado deben tener expuesto al público un certificado con la última revisión de los equipos para que, en todo momento, el consumidor pueda saber con certeza que se cumplen las revisiones anuales obligatorias y que el aparato cumple con las condiciones de radiación ultravioleta correspondiente.
  • Se deben mantener las instalaciones y los materiales en perfectas condiciones de conservación e higiene, así como a realizar tareas de desinfección y asepsia después de cada sesión.
  • Antes del comienzo de cualquier tratamiento, el centro debe facilitarle un documento informativo en el que se advierta de los riesgos que puede tener las sesiones de rayos para su salud. Debe firmarlo antes de empezar el tratamiento y en él se exponen las advertencias y los consejos que se deben tomar, antes de iniciar el tratamiento.
  • Es obligatorio el uso de gafas de protección durante cada sesión. Una vez hecha la primera sesión, el establecimiento debe elaborar una ficha personalizada donde se apunte, entre otros, las sesiones de exposición recibidas así como las recomendaciones específicas de exposición en función de su fototipo de piel.

Puede encontrar más información sobre centros de bronceado en el siguiente reportaje del Portal del Consumidor.

 

Reclamaciones

 

En caso de no estar conforme con alguno de los servicios prestados puede presentar una reclamación solicitando una hoja de reclamaciones y presentándola en la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, en la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid o a través de internet.