Incluir diariamente verduras y hortalizas variadas, mejor si son de temporada, bien como primer plato, como parte de la elaboración o como guarnición.
Asesoramiento nutricional para escuelas infantiles de primer ciclo
Alimentación infantil
La etapa infantil es un periodo decisivo para el crecimiento y el desarrollo, especialmente desde el punto de vista nutricional. Durante los primeros años de vida, el ritmo de crecimiento es muy acelerado y los niños y niñas necesitan una alimentación saludable y equilibrada que les proporcione los nutrientes necesarios para favorecer su bienestar y un desarrollo adecuado.
Además, es en estos años cuando comienzan a formarse muchos de los hábitos alimentarios que mantendrán en la edad adulta y que pueden influir en la prevención de futuros problemas de salud.
En esta etapa, los pequeños exploran nuevos sabores, aprenden a comer de manera más autónoma y consolidan rutinas que serán la base de su alimentación futura. En este proceso resulta fundamental aplicar los principios de la alimentación responsiva, que les invita a respetar sus señales de hambre y saciedad, evitar forzarles a comer, favorecer un ambiente tranquilo durante la comida y sin interrupciones y acompañarles con paciencia, de forma que el momento de la comida se convierta en una experiencia positiva, de aprendizaje y de vínculo afectivo.
El comedor de la escuela infantil de uno a tres años adquiere un papel educativo fundamental: no solo cubre necesidades nutricionales, sino que también contribuye a fomentar una dieta variada, equilibrada y acorde con sus necesidades de crecimiento.

Más información sobre alimentación en edad escolar
Claves para diseñar el menú infantil
A partir del primer año de vida, y siempre que se hayan introducido de forma progresiva y adecuada todos los grupos de alimentos, los menús en las escuelas infantiles pueden ajustarse a las recomendaciones nutricionales generales para esta etapa.
Los patrones dietéticos basados en los principios de la Dieta Mediterránea pueden ser el mejor enfoque para el fomento de una alimentación saludable, equilibrada y sostenible en los menús infantiles. En ella se prioriza el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y aceite de oliva, promueve técnicas culinarias saludables y fomenta el uso de productos locales y de temporada. Además, contribuye a la educación alimentaria, el respeto al medio ambiente y la adaptación a las necesidades nutricionales de los menores.
De manera tradicional en nuestra cultura, un menú completo y equilibrado se compone de un primer plato, un segundo con guarnición, postre, pan y agua. De esta manera se ofrece la posibilidad de una ingesta variada y equilibrada, con la inclusión de alimentos representativos de los grupos básicos de la alimentación.
Menú diario
A la hora de planificar el menú de un día, el plato saludable ayuda a estructurar el menú en cuanto a la proporción en la que deben encontrarse los distintos grupos de alimentos. Esta herramienta se centra en las dos comidas principales del día (comida y cena), representando de una manera gráfica los alimentos que deben integrar el plato.
Para planificar un menú variado solo hay que incluir alimentos de los distintos grupos siguiendo los siguientes consejos:
- Consejo 1: primer plato. Optar por un primer plato del grupo de los farináceos o legumbres o de verduras y hortalizas.
- Consejo 2: segundo plato. Elegir un alimento proteico de los grupos de alimentos de pescados, carnes, huevos o legumbres. En menús vegetarianos, los segundos platos se basarán en alimentos que aporten exclusivamente proteína vegetal.
- Consejo 3: guarnición. Ofrecer una guarnición con el segundo plato complementaria con el primer plato, del grupo de verduras y hortalizas, farináceos o legumbres.
Ejemplo: si se elige un primer plato del grupo de los farináceos (pasta, arroz, patatas, legumbres), el segundo plato, que será proteico (carne, pescado, huevo), se deberá acompañar de verduras y hortalizas, como en el menú tipo A, o viceversa, como en el menú tipo B, tal y como se muestra en la figura "Estructura a seguir en la elaboración de menús".
- Consejo 4: postre. Ofertar prioritariamente frutas.
- Consejo 5: pan. Acompañar con una ración de pan, preferentemente integral.
- Consejo 6: bebida. El agua será la bebida por excelencia.
Después de seguir estos consejos, la composición de los menús planificados deberá responder a una estructura que ha de ajustarse a uno de los dos menús: tipo A ó B.
Otra alternativa a la estructura habitual en nuestra dieta mediterránea es ofrecer un plato único. Esta puede consistir en un plato principal que combine alimentos como legumbres, patatas o cereales, acompañado de otros alimentos como verduras y pequeñas cantidades de alimentos proteicos de origen animal. Por ejemplo, podría servirse un potaje de legumbres con bacalao, acompañado de una ensalada y una pieza de fruta como postre. Esta combinación constituiría otra posible propuesta de menú escolar, denominada Menú Tipo C:
Componentes del menú |
MENÚ TIPO A |
MENÚ TIPO B |
MENÚ TIPO C |
|---|---|---|---|
Primer plato |
Farináceos o legumbres |
Verduras y hortalizas |
Farináceos y verduras con alimentos proteicos |
Segundo plato |
Alimentos proteicos |
Alimentos proteicos |
|
Guarnición |
Verduras y hortalizas |
Farináceos o legumbres |
Verduras y hortalizas |
Postre |
Frutas |
Frutas |
Frutas |
Pan |
Cereales integrales |
Cereales integrales |
Cereales integrales |
Bebida |
Agua |
Agua |
Agua |
Es posible encontrar menús en los que no se sirven alimentos proteicos de origen animal. En ellos se combinan, de manera adecuada y complementaria, alimentos vegetales como legumbres, cereales, verduras y patatas, que si se acompañan de un plato de verduras y fruta suponen un menú completo.
Ejemplos de estos menús podrían ser: menestra de verduras y potaje de judías blancas y patatas; ensalada de pasta y vegetales y crema de garbanzos con palitos de zanahoria cocidos; lentejas con arroz y ensalada de tomate con zanahoria y aceitunas; sopa de arroz y verduras y garbanzos con espinacas.
Una vez planificado el menú de un día, se debe tener en cuenta la oferta semanal que se le da al menor, para que así su alimentación sea equilibrada a lo largo de toda la semana y finalmente con el menú del mes que ofrece la escuela.
En el siguiente enlace se pueden consultar ejemplos de menús diarios:
Menú semanal
A la hora de organizar el menú semanal para niños y niñas de 1 a 3 años, es importante tener presente que los menús de mediodía en la escuela se sirven únicamente de lunes a viernes. Por ello, la planificación debe ajustarse a las frecuencias recomendadas para cada grupo de alimentos, garantizando así una propuesta variada, equilibrada y adaptada a sus necesidades.
Para completar la semana lectiva en el siguiente enlace se puede consultar la tabla de recomendaciones de consumo semanal por grupos de alimentos:
A continuación, las siguientes dos propuestas pueden ayudar a planificar el menú semanal para que resulte variado y cumpla la frecuencia recomendada de alimentos:
Lunes |
Martes |
Miércoles |
Jueves |
Viernes |
|---|---|---|---|---|
|
Verdura |
Legumbre |
Verdura |
Pasta |
Legumbre/cereales |
|
Pescado |
Huevo |
Carne |
Pescado azul |
Verdura |
|
Farináceo |
Verdura |
Farináceo |
Verdura |
|
|
Fruta y lácteo |
Fruta |
Lácteo sin azúcar |
Fruta |
Fruta |
|
Pan integral |
Pan integral |
Pan multicereales |
Pan integral |
Pan multicereales |
|
Agua |
Agua |
Agua |
Agua |
Agua |
Lunes |
Martes |
Miércoles |
Jueves |
Viernes |
|---|---|---|---|---|
|
Verdura |
Arroz |
Legumbre |
Verdura |
Pasta |
|
Huevo |
Carne |
Pescado azul |
Carne |
Pescado |
|
Farináceo |
Verdura |
Verdura |
Farináceo |
Verdura |
|
Fruta y lácteo |
Fruta |
Lácteo sin azúcar |
Fruta |
Fruta |
|
Pan multicereales |
Pan integral |
Pan integral |
Pan multicereales |
Pan integral |
|
Agua |
Agua |
Agua |
Agua |
Agua |
Además, es importante tener en cuenta otros aspectos como:
- Explicar claramente la naturaleza de los platos ofertados, para que las familias puedan conocer el tipo de alimento/s que los componen y así completar la alimentación de los escolares.
- Diversificar la oferta de platos, contemplando variedad en los alimentos, en su forma de preparación y presentación. Esta debe resultar atractiva, cuidando aspectos como la temperatura, el menaje del comedor (mejor platos que bandejas), y el ambiente de la sala (ruidos, olores, tiempo empleado en comer).
- Detallar las variedades de carne y pescado utilizadas, con el objetivo de evitar la repetición frecuente de las mismas opciones.
- Ajustar los tamaños de las raciones.
- Optar por técnicas culinarias saludables como vapor, hervido, plancha, guisos suaves u horno frente a otras como frituras, empanados o rebozados.
Otros puntos importantes:
- No deben consumirse alimentos procesados y ultraprocesados con alto contenido en azúcar, sal, grasas saturadas y trans, ni bebidas azucaradas, ni edulcoradas.
- Hasta los 5 años se deben evitar otros alimentos que por su tamaño o consistencia puedan suponer un riesgo de asfixia o atragantamiento como: trozos grandes de fruta u hortaliza dura como la manzana o la zanahoria, uvas enteras, tomates cherri, cerezas, aceitunas, salchichas, caramelos...
- En este grupo de edad se debe evitar el consumo de pescados con un alto contenido en mercurio.
- Debe evitarse el consumo de frutos secos enteros hasta los 6 años por el riesgo de atragantamiento, sólo se deben consumir triturados o molidos.
- Se recomienda el consumo de arroz blanco hasta los 3 años de edad, para minimizar el riesgo asociado al elevado contenido en arsénico inorgánico presente en el arroz integral. Se debe evitar el consumo de bebidas de arroz, al igual que debe evitarse el consumo diario de tortitas de arroz.
- Por el contenido en nitratos, debe evitarse la borraja hasta los 3 años y no ofrecer más de 45 gramos diarios de espinacas y acelgas, que deben evitarse en caso de infecciones gastrointestinales.
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