El Hospital Severo Ochoa implanta la radiofrecuencia para tratar los miomas uterinos

DISMINUYE EL MIOMA MEDIANTE CALOR

Los servicios de Ginecología y Radiología del Hospital Universitario Severo Ochoa han comenzado a realizar, de manera conjunta, un tratamiento de miomas uterinos mediante radiofrecuencia. Esta novedosa técnica es mínimamente invasiva y evita la intervención quirúrgica. Supondrá un beneficio para las mujeres con problemas de fertilidad y también para las pacientes que están próximas a la menopausia, así como para otras que pudieran tener dificultades con una cirugía convencional.

Hospital Severo Ochoa | Técnica de radiofrecuencia para tratar los miomas uterinos
02 marzo 2020

Un mioma uterino presenta la forma de una bola redondeada de músculo liso, de características benignas, aunque en ocasiones puede provocar problemas en las pacientes. Si su tamaño es muy grande, puede ocasionar dificultades para la implantación de los embriones y también puede ocasionar molestias en la paciente por el espacio que el mioma ocupa dentro de la pelvis. Además, si está en contacto con el interior de la cavidad del útero, este mioma puede producir sangrados graves.

Radiofrecuencia contra el mioma uterino

Los servicios de Ginecología y Radiología han incorporado recientemente la técnica de la radiofrecuencia para el tratamiento de los miomas uterinos. Es una técnica mínimamente invasiva que consiste en introducir un electrodo dentro del mioma, que es una aguja que produce calor y necrosa el tejido. “El tejido se va necrosando y disminuye el mioma a lo largo de los meses. Con esta técnica se evita la intervención quirúrgica”, explica María Jesús Álvarez, radióloga del Hospital Severo Ochoa.

Para aplicar esta técnica se recomienda que los miomas no superen los diez centímetros. De hecho, es aconsejable que estén por debajo de los ocho centímetros. La radiofrecuencia tampoco está indicada para aplicar en los úteros donde se localicen más de tres miomas.

Los beneficios de esta técnica

La implantación de esta técnica tiene por objetivo disminuir el uso de cirugía en las pacientes próximas a la menopausia y, al mismo tiempo, evitar la intervención quirúrgica en aquellas mujeres con problemas de fertilidad cuyo útero se vea afectado por la presencia de uno o más miomas. “La aplicación de cirugía en vez de radiofrecuencia podría alargar el plazo para que la mujer pueda quedarse embarazada, como consecuencia de las cicatrices uterinas ocasionadas por las técnicas convencionales e, incluso, ocasionar el riesgo de perder el útero”, concreta Beatriz Juliá del Servicio de Ginecología del hospital.

La mayoría de los miomas disminuyen de manera significativa a partir de los seis meses del tratamiento y pueden llegar a desaparecer, siempre y cuando no sean demasiado grandes. La simple disminución puede conseguir la desaparición de las hemorragias y facilitar la consecución del embarazo.

Otros datos de la Unidad de Reproducción

La Unidad de Reproducción del Servicio de Ginecología del Hospital Severo Ochoa realizó 306 inseminaciones artificiales en 2019, el 50% con semen de donante. Por lo general, los resultados de este programa son óptimos, ya que con esta sencilla técnica se consiguen unos resultados del 26% de embarazos en el caso de semen de donante. Como se realizan hasta seis tratamientos por paciente, en el caso de que los anteriores no hayan funcionado, la mayoría de las mujeres logra quedarse embarazada.

Con semen de pareja, los resultados de embarazo con éxito fueron del 15% por tratamiento en 2019. En este último caso, se hacen hasta cuatro intentos, Más de la mitad de las pacientes alcanzan el objetivo del embarazo sin necesidad de someterse a la fecundación in vitro, técnica mucho más compleja.