Para protegerse del sol se recomienda la aplicación de productos tópicos con un factor de protección solar (FPS) mínimo de 30-50. Se debe aplicar periódicamente, cada 2-3 horas, cuando hay una exposición directa a la radiación ultravioleta y, en la medida de lo posible, trata de evitar las horas centrales del día, entre las 12 y las 16 horas. Se aconseja también la protección física del cuero cabelludo con gorra o sombrero y la protección ocular con el uso de gafas de sol. Por último, desde el Servicio de Dermatología y Venereología del Hospital Severo Ochoa recomendamos evitar las cabinas de bronceado por riesgo de melanoma.