La mayoría de las complicaciones vasculares, es decir de infartos cardiacos, de ictus, de falta de riego a las piernas, etc. se producen en personas que presentan factores de riesgo vascular, entre los que se encuentran el colesterol elevado, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad, y el sedentarismo.
La Unidad de Riesgo Vascular está dirigida a identificar, diagnosticar y tratar a las personas con uno o varios de estos factores de riesgo, con el objetivo de ponerles un tratamiento óptimo que permita que vivan más tiempo y con mayor calidad. Más concretamente se encarga de tratar las elevaciones graves del colesterol y de los triglicéridos, la hipertensión arterial resistente, la diabetes tipo 2, la obesidad y, en general, dar un tratamiento global a aquellas personas que tengan varios de estos factores.