La Paz participa en un ensayo clínico pionero para prevenir la calcificación de un catéter
El doctor Ramón Cansino, urólogo de La Paz, ha explicado que "los pacientes con catéteres doble J calcificados implican un problema importante ya que no pueden ser retirados o recambiados con facilidad y se ven obligados a sufrir una nueva intervención quirúrgica más agresiva, a veces en otro día, con lo que supone serios trastornos para el paciente y para la organización de la programación de quirófano del hospital". Cada año se implantan en España 90.000 catéteres doble J, aproximadamente un 25% de los cuales conllevan complicaciones.
La calcificación es una las causas comunes, que puede conducir a la obstrucción e incrustación del catéter y a un mayor riesgo de infecciones o la imposibilidad de expulsar la orina. El catéter doble J es un dispositivo tubular, con un diámetro pequeño, de diferentes materiales como la silicona, que se implanta en los pacientes para facilitar el paso de orina del riñón a la vejiga cuando el uréter está obstruido por una piedra u otras causas (malformaciones, trasplante renal, tumores...), así como prevenir dicha obstrucción. El catéter puede llevarse desde unos días, semanas o meses hasta incluso de por vida.
Calcificación de un catéter
La calcificación de un catéter doble J implantado puede convertir su extracción en una intervención muy compleja y de riesgo. Sin embargo, la intervención para extraer el dispositivo sin incrustaciones es muy sencilla y de escasa duración, según el investigador principal del ensayo y jefe de la Unidad de Litiasis del Hospital Universitario de Bellvitge y coordinador nacional del Grupo de Litiasis y Endurología de la Asociación Española de Urología. Los resultados del estudio están previstos para el último cuatrimestre de 2018.