El Hospital La Paz emplea por primera vez en España la técnica REBOA en una paciente obstétrica

El Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario La Paz ha realizado por primera vez en una cesárea por placenta previa y acretismo placentario, la técnica endovascular REBOA (Resuscitative Endovascular Ballon Occlusión of the Aorta-Reboa), siendo la primera vez que se utiliza en España en una paciente obstétrica.

Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital La Paz
18 febrero 2020

La técnica REBOA es un procedimiento endovascular mínimamente invasivo que permite el control de la hemorragia. Esta técnica permite a los especialistas mantener más tiempo estable a la paciente, y así poder tomar decisiones en caso de una situación de urgencia.

En este primer caso, la gestante era una paciente diagnosticada de placenta acreta, un trastorno que se produce cuando las capas de la placenta se adhieren al músculo uterino impidiendo que se libere naturalmente el parto. Por ello, se le colocó un balón de resucitación aórtico endovascular (REBOA) antes de la cesárea, ya que es en el alumbramiento, cuando ocurre la principal complicación asociada a este fenómeno: la hemorragia materna.

El balón de resucitación aórtica es una técnica que consigue estabilizar a la paciente a la vez que proporciona un tiempo extra a los cirujanos. La paciente no corre ningún riesgo en la colocación del REBOA, el balón se introduce por vía femoral y, una vez alcanzada la aorta, su expansión interrumpe el correspondiente flujo sanguíneo.

Esta patología condiciona una altísima morbilidad materna y también se asocia a una significativa mortalidad, especialmente en países del tercer mundo. En naciones desarrolladas, se estima que la mortalidad materna derivada del acretismo placentario es del 0,5-1% y llegan al 5% en sus formas más graves.

Para el campo de la Obstetricia, la técnica ha demostrado ser especialmente útil en el manejo de la hemorragia posparto masiva y en la placentación anormal como es el caso de la placenta previa y el acretismo placentario.

El equipo médico que llevo a cabo el procedimiento estaba formado por radiólogos intervencionistas, anestesiólogos y obstetras. Esta innovadora técnica de REBOA hizo posible que el sangrado se redujera durante la intervención quirúrgica.

Este dispositivo es utilizado fundamentalmente por cirujanos vasculares, anestesistas, radiólogos intervencionistas e intensivistas. Está indicado en traumatismo abdominal y pélvico grave, aneurisma de aorta, heridas vasculares con afectación abdominal y pélvica, sangrados ginecológicos, cirugía tumoral pélvica, hemorragias gastrointestinales altas, pancreatitis y complicaciones laparoscópicas por lesión de grandes vasos.