El Hospital público del Henares reduce el deterioro funcional en pacientes mayores gracias a un innovador 'Programa de Movilización Precoz'

La evidencia científica demuestra que los pacientes frágiles pierden autonomía cuando ingresan en un hospital. En los estudios observacionales realizados por el equipo de Geriatría del Hospital Universitario del Henares se ha visto que entre el 30% y el 50% de los mayores hospitalizados desarrollan deterioro funcional durante su ingreso. Hasta el 75% de los mayores de 75 años pierde independencia tras una hospitalización si no se aplican medidas específicas para frenarlo.
Este deterioro no solo afecta a la movilidad: implica un desacondicionamiento global —físico, cognitivo y emocional— que compromete la calidad de vida, aumenta el riesgo de institucionalización y dificulta la vuelta al domicilio. Ante esta realidad, el Hospital Universitario del Henares ha diseñado un programa integral que aborda la fragilidad desde una perspectiva funcional y humanizada.
El programa se inicia con una valoración integral desde el ingreso por parte del equipo de geriatría. Una enfermera especialista en geriatría identifica a los pacientes con riesgo de deterioro utilizando escalas validadas de funcionalidad, marcha, cognición, nutrición y fragilidad. Una vez detectados los pacientes frágiles se fija una pauta de movilización temprana, segura y personalizada que garantiza que la movilización comienza en las primeras horas del ingreso, siempre que exista estabilidad clínica. Esto incluye sedestación, caminar sin apoyo, deambulación y actividades básicas de la vida diaria.
El éxito del programa también está basado en un equipo coordinado que trabaja con protocolos consensuados por un equipo multidisciplinar: Enfermeras y auxiliares, geriatras, fisioterapeutas y rehabilitadores colaboran para que la intervención sea homogénea, continua y adaptada a cada paciente.
Además, existe una figura profesional única en el entorno hospitalario: el Técnico De Cuidados Auxiliares de Enfermería, que es el responsable de la movilización precoz del paciente. Este técnico es el que acompaña al paciente en la movilización, fomenta la autonomía en higiene y actividades básicas, educa al cuidador, asegura una intervención constante en turnos de mañana y tarde.
Por último, se han incorporado medidas de humanización asociadas al programa: prevención del delirium, horarios de sueño respetuosos, reducción del ruido de las unidades, acompañamiento emocional, educación a la familia y materiales informativos para facilitar un entorno seguro y comprensible para el paciente y la familia.
Resultados: más autonomía, menos dependencia y mayor dignidad
Este programa fue puesto en marcha en abril de 2025. Hasta enero de este año se han incluido 254 pacientes con una edad media de 90,3 años. Los resultados son excepcionales. En geriatría, la pérdida funcional según el índice de Barthel se ha reducido en 10 puntos. El 93,17% de los pacientes mantuvo su continencia previa, un indicador clave de autonomía y dignidad de la persona. Se redujeron significativamente los riesgos asociados a la inmovilidad, como dependencia, pérdida muscular y deterioro cognitivo.
Estos resultados sitúan al hospital muy por debajo del deterioro funcional descrito en la literatura, demostrando que movilizar pronto, de forma segura y coordinada, cambia radicalmente la evolución del paciente mayor hospitalizado.

