Los nervios periféricos son los “cables” que conectan la médula espinal con el resto del cuerpo (brazos, manos, piernas, etc.). Cuando estos cables dejan de transmitir señal a la médula espinal y posteriormente al cerebro (por un accidente, un tumor, una inflamación, etc.) se ha producido una lesión de nervio periférico.
A los nervios periféricos que controlan el brazo y la mano se les conoce como “plexo braquial”.