Un estudio del Hospital de Getafe relaciona trastornos emocionales con riesgo de infarto
El estudio presentado por el Hospital Universitario de Getafe analizó datos de 63 pacientes consecutivos con MINOCA ingresados durante 2 años, en comparación con un grupo de pacientes consecutivos diagnosticados de infarto de miocardio relacionado con arterias coronarias con lesiones obstructivas (el infarto habitual).
En el trabajo se registró además información específica sobre aspectos sociales que se sabe que modulan el estrés (estado civil, desempleo, trabajos en turno de noche, etc.) y hábitos que incluían el uso de drogas ilegales o la práctica de deporte. También se incluyeron otras características emocionales como enfermedades psiquiátricas, dolor de cabeza crónico o el reconocimiento del estrés emocional.
"El 29% de los pacientes con infarto de miocardio sin lesiones coronarias obstructivas significativas tenían historia de enfermedad psiquiátrica y casi el 80% reconocían una situación de estrés emocional previa al infarto", ha explicado el Dr. Joaquín Alonso Martín, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Getafe y uno de los autores de la investigación, cuyo objetivo era analizar la relación de los trastornos emocionales con los infartos de miocardio con arterias coronarias no obstructivas. Por el contrario, los pacientes del estudio con infarto agudo de miocardio y lesiones obstructivas (el infarto habitual) sólo tenían historia psiquiátrica en el 11% de los casos y de estrés en 30%".
Influencia de trastornos psiquiátricos
El estudio también halló además que los pacientes con MINOCA tienden a tener más dolor de cabeza crónico (11,1% frente a 3,5%) y, en los aspectos sociales, paradójicamente la tasa de trabajo en turno nocturno fue mayor en el grupo obstructivo. No se hallaron diferencias estadísticas entre los desempleados ni por la práctica deportiva o el uso de drogas. Durante el seguimiento posterior al infarto la presencia de trastornos psiquiátricos se asoció con una peor clase funcional (71,4% frente a 20%) y tendieron a tener más eventos cardiovasculares adversos.
Estos hallazgos van en la línea de las últimas investigaciones que plantean la importancia del impacto de la salud mental en las enfermedades somáticas como el infarto de miocardio. "Falta mucho aún por saber, abriéndose así un campo nuevo de estudio que nos anima a ver la influencia de la esfera psicológica en otros órganos del cuerpo", según el Dr. Alonso.
La Sociedad Europea de Cardiología agrupa a más de 93.000 profesionales de toda Europa y países asociados con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos europeos a través del cuidado cardiovascular, que promociona a través de distintas actividades científicas y didácticas. El Congreso Europeo de Cardiología cuenta con 30.000 asistentes y 600 periodistas acreditados y está dedicado este año a la innovaciones en Cardiología.