Estoy en Lista Robinson pero me llama una empresa de la que fui cliente hace años. ¿Pueden hacerlo?
Si estás inscrito en un sistema de exclusión publicitaria como la Lista Robinson y, aun así, recibes llamadas comerciales de una empresa de la que fuiste cliente hace años, conviene saber que esa práctica no es legal, siempre y cuando se haya especificado que no quieres recibir llamadas comerciales de esa empresa.
Las empresas que realizan acciones de mercadotecnia directa están obligadas a consultar previamente la Lista Robinson y otros sistemas de exclusión publicitaria para evitar contactar con las personas inscritas. Además, si el usuario se ha opuesto expresamente a recibir publicidad de una determinada empresa, esta no puede seguir utilizando sus datos con fines comerciales.
Haber sido cliente en el pasado no implica automáticamente que la empresa conserve un consentimiento válido para enviar publicidad. De hecho, la normativa deja claro que el silencio o la falta de respuesta no equivalen a consentimiento. No obstante, algunas compañías intentan amparar determinadas llamadas comerciales en el llamado “interés legítimo”, especialmente cuando existió una relación contractual previa y la comunicación se refiere a productos o servicios propios y similares a los contratados anteriormente.
Sin embargo, ese interés legítimo tiene límites claros: no permite realizar llamadas indiscriminadas, contactar con personas inscritas en listas de exclusión ni insistir con quienes ya han manifestado su oposición a recibir publicidad.
En definitiva, una empresa solo puede enviar publicidad si cuenta con un consentimiento válido y específico o con otra base legal legítima prevista por la normativa. En ausencia de ese consentimiento, no puede remitir comunicaciones comerciales —ya sea por teléfono, correo postal, correo electrónico o SMS— a quienes hayan ejercido su derecho de oposición o estén inscritos en sistemas de exclusión publicitaria.

