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Los derechos del consumidor en la compra de videojuegos

Uno de los productos estrella de los regalos y compras navideñas son los videojuegos. El aumento de ventas que experimentan en estas fechas hace que sean muchos los lanzamientos que se hacen coincidir con la Navidad. Pero, ¿cómo se protegen los derechos de los consumidores con estos productos? En este reportaje, explicamos todos los detalles.

La principal pregunta que suelen hacerse los consumidores en estos casos es ¿qué sucede si el videojuego no funciona o no me gusta? ¿Tengo derecho a devolución o desistimiento?

 

Para ejercer el derecho de desistimiento en la compra de un videojuego, en primer lugar, debemos distinguir si la compra se ha realizado de manera presencial u online.

 

Si el consumidor adquiere el videojuego en formato físico (normalmente en DVD) en un establecimiento comercial, la posibilidad de devolver el producto una vez comprado dependerá de la política de devoluciones que tenga cada establecimiento, tal y como establece la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Por eso, es muy importante que, antes de comprar, leamos las condiciones que nos ofrece cada tienda.

 

En los casos de establecimientos que permitan la devolución de videojuegos, para poder ejercer este derecho suele ser imprescindible que no haya sido desprecintado, es decir, que el envoltorio de plástico del DVD o Blu-ray no haya sido roto.

 

Una recomendación para este tipo de productos es probar el juego antes de decidirnos a comprarlo en formato físico. Podemos ejercer esta opción en muchas tiendas de videojuegos que disponen de videoconsolas donde podemos probar los últimos lanzamientos del mercado, puestos a disposición de sus clientes.

 

Un supuesto diferente es si el videojuego adquirido presenta fallos o no funciona, en cuyo caso, se aplica la ley de garantía.

 

Videojuegos online

 

La normativa varía si, por el contrario, adquirimos el videojuego por algunas de las plataformas de juego online de los que dispone la comunidad de jugadores a nivel mundial, y donde también se produce un nivel elevado de consumo en estas fechas.

 

Desde junio de 2014, el derecho de desistimiento para las descargas online está regulado por una normativa europea de aplicación para los videojuegos para ordenador, consolas o smartphone.

 

Esta normativa establece que el consumidor podrá reclamar la devolución del importe del videojuego en un plazo de 14 días siguientes a su adquisición, siempre y cuando en ese periodo no haya procedido a la descarga del mismo.

 

La normativa europea señala con claridad que “cuando la ejecución de un contenido digital haya comenzado con el previo consentimiento expreso del consumidor, pierde su derecho de desistimiento”.

 

Una buena práctica, en este sentido, es la de reservar la compra online de un videojuego en el momento en el que está disponible y esperar los 14 días legales sin descargarlo, para evaluar los comentarios y análisis que suscita en la comunidad de jugadores.

 

Información precontractual

 

Cuando adquirimos un producto. estamos suscribiendo un contrato. Por eso, es importante que accedamos y leamos con detenimiento la información precontractual en cada caso.

 

En la mayoría de los casos, los términos legales coinciden en aspectos como que el consumidor pierde lo pagado si decide cancelar la licencia; que los acuerdos son susceptibles de modificación en cualquier momento y de manera unilateral; o que las plataformas no se responsabilizan de la caída de sus servidores. Es preciso prestar especial atención a la inclusión en los contratos de cláusulas que puedan resultar abusivas.

Menores

 

Otra de las circunstancias que debemos vigilar especialmente es cuando los videojuegos son adquiridos por menores de edad, generalmente a través de los canales digitales tanto para ordenador como para consolas o smartphones.

 

Si un menor adquiere un videojuego, una aplicación o simplemente una extensión del videojuego sin tener la autorización de un mayor de edad, se aplica la misma normativa europea que señala que las compras que supongan una descarga no se podrán devolver.

 

Es importante que tengamos en cuenta que, si deja un smartphone o una tablet en manos de un menor de edad, usted es responsable de todas las compras o adquisiciones que pueda hacer con ese dispositivo. Por ello, es aconsejable bloquear la posibilidad de compras o no almacenar los datos de acceso en los dispositivos.

 

Y ¿cómo puedo saber si el videojuego que voy a comprar es adecuado para la edad de mi hija o hijo? Para estos casos, el sector ha desarrollado el código PEGI (Plan European Game Information), un sistema de etiquetas que informa sobre la edad mínima para cada videojuego clasificados en 3, 7, 12, 16 y 18 años.

 

Además, el sistema PEGI informa a través de pictogramas sobre si el videojuego contiene lenguaje soez, discriminación, aparecen drogas, si es de miedo, si fomenta la ludopatía, si tiene contenido sexual, si contiene violencia o si incluye compras integradas.