Camping

Campings: obligaciones ante el consumidor

Estos alojamientos no están exentos de cumplir ciertos requisitos acordes a la normativa, para que el consumidor pueda tener sus derechos protegidos.

Una de las opciones de alojamiento estival es, cada vez con más frecuencia, el camping. Aunque en su día se consideraba una opción barata y práctica, donde colocar una tienda de campaña y utilizar unos servicios comunes, como duchas o lavaderos,  desde hace unos años han proliferado campings de muchas categorías, ofreciendo algunos de ellos auténticas características de lujo.

La estancia en estos lugares puede ser con medios propios , como una tienda de campaña o una caravana que se aparca en una parcela, o escogiendo las opciones que ofrecen muchos de ellos, como es el caso de los bungalows.  La mayoría dispone ya de piscinas y otros muchos servicios similares a los de los hoteles, pero además ofrecen actividades variadas para los clientes.

Estos alojamientos no están exentos de cumplir ciertos requisitos acordes a la normativa, para que el consumidor pueda tener sus derechos protegidos. Entre otras cosas e independientemente de la categoría que tengan, deben garantizar:

  • Teléfono en cabinas individuales y cajas fuertes.
  • Espacio de aparcamiento. Cuando no esté en la misma parcela, deberá contar con un área que destine un mínimo de 15 metros cuadrados por cada punto de acampada que no cuente con aparcamiento.
  • Acceso garantizado al suministro de agua potable.
  • Vallado y cierre de protección.
  • Vigilancia permanente.
  • Lavabos y duchas independientes para hombres y mujeres. Cada parcela deberá contar con un bloque de aseos a un máximo de 250 metros.
  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Toma de corriente y alumbrado de emergencia.
  • Contenedores de basura con tapadera, que dispongan de espacio de almacenamiento para un mínimo de 10 litros por parcela.
  • Tratamiento y evacuación de aguas residuales, que garanticen el saneamiento del camping.
  • Sistema de seguridad contra incendios: un extintor de polvo y una boca de riego por cada veinte parcelas o punto de acampada.

 

Categorías

Los campìngs se dividen en tres categorías: de lujo, de primera y de segunda. Su identificación, dentro de la silueta de una tienda de campaña, será una L más cinco estrellas para los de lujo; un 1 y cuatro estrellas para los de primera; y un 2 y tres estrellas para los de segunda.

Por categorías, los campings considerados de lujo deben disponer de una recepción, restaurante, salón social con televisor, supermercado, cajas fuertes individuales, piscina para niños y para adultos, parque infantil, peluquería, ‘boutique’, servicio de lavandería, lavado de coches, prensa nacional y extranjera, e incluso oficina para cambio de moneda.

los de primera se les exige tener lo mismo, excepto las cajas fuertes individuales, la peluquería, la ‘boutique’, el lavado de coches y la oficina de cambio de moneda extranjera. Y los de segunda categoría solamente tienen la obligación de garantizar recepción, bar, supermercado, piscina para niños y adultos y parque infantil.

Los precios de los campings se desglosan por conceptos. En el caso de tiendas de campaña, por un lado, se paga una tarifa por persona; por otro, una tarifa por tienda de campaña en función del número de plazas; y por último, otra por vehículo.

 

Obligaciones comunes a otros alojamientos turísticos

 

Los campings, al igual que cualquier otro alojamiento turístico, deben:

  • Ofrecer información clara sobre precios y servicios.
  • Incluir en el precio final los suministros de agua, electricidad, servicios comunes y derecho a recogida de basuras.
  • Exhibir su categoría en la entrada principal, así como en los justificantes de pago o en cualquier folleto o impreso.
  • Disponer de hojas de reclamaciones para el consumidor.
  • Emitir factura si la solicita el cliente.

La normativa sobre los campings viene recogida en el Decreto 3/1993 de la Comunidad de Madrid sobre campamentos de turismo.