Calidad dual. Qué es y cómo afecta a los consumidores

Contenido
Última actualización:
calidad dual
La calidad dual es una práctica por la que algunas marcas presentan un mismo producto como idéntico en distintos países y, sin embargo, cambian algunas de sus características entre un país y otro. En este reportaje le enseñamos de qué se trata y cómo la legislación protege a las personas consumidoras frente a estas prácticas.

Un producto vendido bajo la misma marca y el mismo empaquetado es percibido por las personas consumidoras como idéntico. Es el producto tal y como lo conocen, tal y como lo anuncian y lo presentan.

Sin embargo, pese a tener el mismo diseño y empaquetado, podemos encontrarnos con que la composición cambia según el país, con lo que no puede considerarse que tenga las mismas calidades.

Es lo que se conoce como calidad dual. La Unión Europea lleva años persiguiendo esta práctica por considerarla desleal, estimando que, si una empresa vende un producto en toda la Unión Europea, pero con composiciones que difieren entre países, no debe etiquetarlo y marcarlo de forma aparentemente idéntica, ya que esto puede inducir a error a los consumidores.

La práctica de la calidad dual se ha dado fundamentalmente en la industria de la alimentación y de los refrescos. Sin embargo, se ha expandido también a otros ámbitos del consumo, como pueden ser los productos de limpieza, los cosméticos, los productos para bebés, los productos tecnológicos o los detergentes.

calidad dual

Protección del consumidor

La Unión Europea ya estableció una regulación de la calidad dual mediante la aprobación de  de una Directiva con la que se persigue de forma específica esta práctica como desleal, al inducir a error a las personas consumidoras y no informar de las diferencias que pueden encontrar en un mismo producto según el lugar en el que lo adquieran.

Esta Directiva introduce una prohibición específica: se considera engañosa la comercialización de un bien como idéntico a otro comercializado en otros Estados miembros, cuando dicho bien presenta una composición o unas características significativamente diferentes, salvo que esas diferencias estén justificadas por factores legítimos y objetivos (por ejemplo, disponibilidad de materias primas, normativa nacional de salud pública o preferencias claramente distintas de los consumidores).

Esta normativa europea ha sido ahora trasladada a la legislación española, modificando así la Ley de Competencia Desleal en lo relativo a la calidad dual.

Concretamente, señala que se considera desleal cualquier operación de comercialización de un bien como idéntico a otro comercializado en otros estados miembros, cuando dicho bien presente una composición o unas características significativamente diferentes, a menos que esté justificado por factores legítimos y objetivos.

La nueva regulación deja la responsabilidad en las marcas, fijando la posibilidad de que estas alteren sus composiciones cuando existan factores “legítimos y objetivos”.

Aunque el propio texto legal no contiene una lista cerrada de supuestos, la Comisión Europea ha aprobado una Guía sobre la aplicación de la Directiva de prácticas comerciales desleales (que dedica un apartado específico a la calidad dual. En ella se explican criterios para valorar si las diferencias son “significativas” para el consumidor, se ofrecen ejemplos prácticos y se recuerda que la evaluación debe hacerse caso por caso, atendiendo a la expectativa razonable del consumidor medio y a la información que figure en el etiquetado y la publicidad.

De este modo, hoy existen criterios interpretativos más precisos para que autoridades y tribunales identifiquen y sancionen supuestos de calidad dual, aunque sigue siendo necesaria una valoración individualizada de cada producto y de la información que recibe el consumidor.

Una de las formas más sencillas para que las personas consumidoras puedan detectar posibles casos de calidad dual, es identificar cambios en la composición que aparece en el etiquetado, para ello habría que comparar las etiquetas en los distintos países donde se puede adquirir el producto.

Para los casos en los que estas diferencias no aparecen reflejadas en el etiquetado del producto, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea ya ha comenzado a realizar algunas pruebas de laboratorio para identificar posibles casos de calidad dual en productos comercializados en la Unión.

En un estudio publicado por la Comisión en 2019, el Joint Research Centre- JRC (en español, Centro Común de Investigación) analizó cerca de 1.400 productos alimenticios en 19 Estados miembros y detectó que un 9 % de los productos presentaban composiciones diferentes pese a tener un envase frontal idéntico y otro 22 % mostraban diferencias de composición con un frontal solo similar, lo que confirma que la calidad dual existe, pero no afecta a la mayoría de los productos analizados.

 

Fecha de modificación: 29 de diciembre de 2025