Habitación con cuna

Artículos de puericultura: cunas y cambiadores

Chupetes, biberones, tronas, carritos de bebe, asientos para el coche, cambiadores, bañeras… la llegada de un bebé al mundo supone siempre un desembolso importante para los nuevos padres

Al gasto económico, se une, en este caso también, la preocupación por comprar productos que sean seguros para los más pequeños y que cumplan con las máximas garantías de protección.

Los artículos de puericultura son aquellos productos relacionados con los más pequeños, y entre ellos, se engloban los relacionados con el mobiliario, como cambiadores, bañeras, sistemas de retención infantil y otros artículos de puericultura ligera, encargados de la alimentación, el descanso y los sistemas de relajación para los menores, como los chupetes, biberones o mordedores.

En este primer reportaje, trataremos varios objetos fundamentales cuando un bebé llega al mundo: las cunas y los cambiadores.

 

Etiquetado e instrucciones de advertencia

 

Todos los artículos de puericultura comercializados en la Unión Europea deben cumplir con unos requisitos de seguridad y no poner en riesgo la integridad de los menores. De igual forma, contendrán los datos de la empresa responsable del producto y, además de la normativa estatal, estos productos cumplirán con la normativa europea y normas UNE con una serie de requisitos relativos a los materiales con que están fabricados, la construcción, la resistencia mecánica, el envasado y etiquetado.

El organismo europeo encargado del control de calidad de productos (Rapex) ofrece un listado de alertas de productos peligrosos, en los que muchas veces se incluyen juguetes y otro tipo de productos infantiles. A nivel estatal, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ofrece una serie de alertas sobre productos que no cumplen los estándares de seguridad. Por su parte, la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid tiene editada una guía con consejos y recomendaciones sobre seguridad infantil y productos seguros.

De manera general, todas las piezas que compongan los productos de puericultura tienen que ser suficientemente resistentes para no desprenderse y convertirse en piezas pequeñas que pudiera ingerir el niño. Asimismo, debemos leer con atención las etiquetas, que deberán incluir todos los datos, advertencias e instrucciones específicas de cada producto para que el consumidor pueda hacer un uso responsable del mismo. Esta información tiene que estar escrita en castellano y con caracteres claros, visibles, imborrables y legibles por el consumidor, en el propio producto o su envase.

Cunas y cunas plegables: ¡a dormir seguro!

 

La cuna es uno de los artículos más importantes para el cuidado y desarrollo de los bebés, ya que es el lugar de descanso de los más pequeños. Es por ello, que cuando elegimos una cuna, debemos prestar atención a los elementos que la componen, que impiden que el bebé se caiga, pueda salirse de ella o quede atrapado entre los barrotes. En este sentido:

  • Los bordes y partes salientes de la cuna deben ser redondeados, en el caso de los tornillos o piezas que unan las distintas partes, deberán estar bien ajustados y no tener salientes afilados que puedan producir cortes.
  • No pueden existir etiquetas pegadas o calcomanías en las superficies interiores de los laterales y cabeceros de la cuna.
  • Si la cuna dispone de barrotes verticales, estos deben tener una separación entre 4,5 y 6,5 centímetros para evitar que la cabeza del bebé quede atrapada entre ellos. Además, la separación entre las lamas del somier no podrá ser mayor de 6 centímetros.
  • En el caso de las cunas cuyos laterales o cabeceros son de malla, el orificio de malla no puede ser superior a 7 milímetros.
  • Cuando necesite comprar un colchón, recuerde que debe comprar uno cuyas dimensiones sean tales que el hueco entre el colchón y los laterales y cabeceros no sean mayores de 3 centímetros. Si la cuna que compra incluye un colchón, revise este punto.
  • Para evitar que el niño salga de la cuna, la altura entre la parte superior del colchón y el riel de la cuna debe medir 50 centímetros, con el somier en la posición más baja y de 20 centímetros cuando esté en su posición más alta  
    • Puede asegurarse de que la cuna cumple con estas medidas, utilizando un metro para medir el modelo que haya elegido.
  • Si la cuna dispone de laterales móviles, que se pueden bajar y subir para facilitar la entrada del niño, deben ir provistos de un sistema de bloqueo que impida que el bebé al apoyarse pueda bajarlo.
  • Es imprescindible que los artículos que son plegables o tienen mecanismos de cierre se activen con la fuerza suficiente como para que un niño no sea capaz de abrirlos o cerrarlos.
  • Es recomendable que elija una cuna que no tenga ruedas,  en el caso de que las lleve, para que sean seguros deben distribuirse de la siguiente manera: o bien dos o más ruedas y dos patas, o bien al menos cuatro ruedas de las que mínimo dos, puedan bloquearse. El sistema de bloqueo debe impedir que las ruedas giren.

Además, recuerde que todas las cunas que se comercialicen deben llevar los datos del fabricante o distribuidor, así como la referencia a la norma europea de aplicación (EN 716-1), de manera permanente.

 

Cambiadores: la hora del baño

 

En el caso de los cambiadores, que sirven para colocar al bebé para cambiarle el pañal o de ropa, tienen que cumplir con unas medidas de seguridad que eviten que el menor quede atrapado o se caiga del cambiador. Se pueden vender conjuntamente con bañeras para bebés. En este sentido debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Existen varios tipos de cambiadores, en función de la edad y peso del bebé: el primer grupo se puede comercializar para niños hasta los 12 meses y hasta un peso de 11 kilos. El segundo grupo incluye los cambiadores que permiten hasta 15 kilos de peso. Esta característica deberá venir indicada en el embalaje y las instrucciones del cambiador.
  • Para el primer tipo, la medida del área de cambio deberá estar entre los 38 cm de ancho y  los 65 de largo. En el segundo tipo, la medida aumenta hasta los 55 cm de ancho y los 75 cm de largo. Así evitaremos la caída del bebé en el caso de que se mueva ligeramente mientras le cambiamos.
  • Al igual que las cunas plegables, si estos artículos son plegables deben incluir un sistema de bloqueo seguro, que no pueda ser activado por el pequeño, o un doble bloqueo, en el que la primera acción sea imprescindible para activar la segunda, o bien, dos acciones independientes pero simultáneas para liberar el mecanismo.
  • En las instrucciones del cambiador debe aparecer reflejado el tipo de almohadilla de cambio que se puede utilizar y como colocarla.
  • Es muy importante que recuerde que no puede dejar al niño solo en el cambiador. Por ello, estos productos deben incluir en las instrucciones de uso la advertencia “No dejar al niño desatendido”. Además, recuerde que deben llevar los datos del fabricante o distribuidor, así como la referencia a la norma europea de aplicación (UNE-EN 12221-1) de manera permanente.