El Hospital Santa Cristina logra mejorar la incontinencia masculina

La incontinencia urinaria se clasifica en incontinencia de esfuerzo (la necesidad de orinar frecuentemente), de urgencia (un escape de orina precedido o acompañado de urgencia) o mixta y afecta a ambos sexos. Se estima que la sufre entre el 10 y el 15% de la población, aunque se trata de una patología que se suele oculta. La incontinencia urinaria en los hombres está provocada por el debilitamiento o lesiones nerviosas del esfínter o de los músculos de la micción, como ocurre en la hipertrofia benigna de próstata, el cáncer de próstata y su complicación tras la prostatectomía radical.
Los tratamientos para solucionar la incontinencia urinaria en varones pasan por la rehabilitación de los músculos que rodean el aparato urinario, fortaleciéndolos para que puedan responder mejor al estímulo de la micción y contengan tanto la sensación de plenitud de la vejiga como los escapes, así como inhibir el deseo imperioso de orinar.
Dos tipos de ejercicios para recuperar los músculos
El Hospital Universitario de Santa Cristina utiliza un sistema que permite que el paciente pueda ver si está haciendo bien los ejercicios que indica el rehabilitador, bajo la supervisión del fisioterapeuta, colocando un electrodo que registra el esfuerzo que realizan los músculos implicados en la micción, trasmitiendo ese movimiento en una gráfica y un sonido que pueden ver y oír rehabilitador, fisioterapeuta y paciente.
Son dos los ejercicios que se realizan: tónicos y fásicos. Los primeros consisten en la contracción de los músculos del suelo pélvico -los que se encuentran en la zona genital- durante 3 segundos, seguido de una fase de relajación de 6 segundos; en la segunda fase, el ejercicio consiste en realizar 5 contracciones rápidas seguidas de 10 segundos de descanso.
La duración del tratamiento para la incontinencia urinaria en el Hospital de Santa Cristina es de seis sesiones de treinta minutos. Los profesionales del Servicio de Rehabilitación han comprobado que esta técnica, en la que el paciente comprueba el resultado de su esfuerzo con cada ejercicio sobre un proceso fisiológico, el de la micción, del que no somos habitualmente conscientes, da mejores resultados que cuando se realiza sin este tipo de apoyo.