Los autoanticuerpos de la diabetes tipo 1 autoinmune son la clave para detectar esta condición antes de que aparezcan los síntomas. Se trata de proteínas que el sistema inmunológico produce por error, al reconocer como “enemigas” las células beta productoras de insulina del páncreas. En lugar de defender al organismo, estos autoanticuerpos participan en la destrucción inmune de estas células.
Un autoanticuerpo es una “señal” de que el sistema inmunológico ha comenzado un proceso de autoinmunidad. En el caso de la diabetes tipo 1, hay varios tipos de autoanticuerpos que pueden aparecer, como: GAD, IA-2, ZnT8, IAA.
La presencia de un único autoanticuerpo puede indicar que el proceso ha comenzado, pero todavía no se puede predecir con certeza si avanzará o regresará.
Sin embargo, la presencia de dos o más autoanticuerpos confirma que la persona tiene diabetes tipo 1 autoinmune en fase presintomática y que la posibilidad de progresión a fase 3 (sintomática) es prácticamente del 100% a lo largo de la vida.
Por eso, estos autoanticuerpos son considerados biomarcadores de diagnóstico precoz, y son la base de todas las pruebas de detección precoz.