Zapatillas con deterioro prematuro
El consumidor
Compra unas zapatillas y, en menos de dos meses de uso, detecta un agujero en la talonera interior. Solicita la sustitución del producto o el reembolso por considerar que se trata de un deterioro prematuro.
La empresa
Alega que el daño no es un defecto de fabricación, sino consecuencia de un uso incorrecto, indicando que la rotura se produce al descalzarse sin desatar los cordones. Además, sostiene que no se cumplen las condiciones de devolución establecidas y rechaza la reclamación.
El colegio arbitral
Tras examinar el producto, considera que no ha quedado acreditado que el daño sea por mal uso y entiende que existe falta de conformidad dentro del periodo de garantía. Por ello, estima totalmente la reclamación y ordena la sustitución de las zapatillas o, en su defecto, el reembolso de 54,90 euros.

