El gastroenterólogo J. P. Gisbert de La Princesa coordina la 1ª reunión virtual Post-ECCO 2020

“Otra de las ventajas de este formato virtual es que permite su acceso en diferido a aquellos que no han podido conectarse en directo, no sólo el acceso a las ponencias completas sino también al contenido de las mismas”.Entre los principales mensajes compartidos con los gastroenterólogos durante la reunión Post- ECCO, este especialista digestivo del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid destaca “el hecho de que, aunque afortunadamente disponemos en la actualidad de nuevos fármacos para el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal, todavía tenemos mucho que aprender sobre la optimización de los anti-TNF e incluso de los inmunosupresores tradicionales”.
En cuanto a la experiencia española presente en el Congreso de la ECCO 2020, España ocupó el cuarto lugar, con más de 450 congresistas acreditados. “Lo más relevante ha sido que los trabajos españoles presentados, que fueron más de 100, representan nada menos que un 12% del total de las comunicaciones aceptadas, una cifra realmente elevada, por lo que debemos estar orgullosos de la participación española en el Congreso”, afirma el doctor Gisbert.
Uno de los principales retos futuros en la EII es la personalización del tratamiento. “Por suerte, cada vez disponemos de más alternativas terapéuticas, un cambio que se ha visto, sobre todo, en los últimos cinco años. El reto ahora está en que seamos capaces de definir mejor los factores predictivos de respuesta a los diferentes mecanismos de acción, tanto a la hora de elegir la primera línea de tratamiento, como para la selección de líneas posteriores en aquellos pacientes que no responden correctamente al medicamento”, asegura la doctora Ana Gutiérrez Casbas, del Servicio de Medicina Digestiva del Hospital General Universitario de Alicante la vicepresidenta de GETECCU. Según esta especialista, “necesitamos avanzar mucho en la medicina de precisión, sobre todo en los pacientes más graves que precisan de terapia biológica. El primer fármaco biológico es, habitualmente, al que mejor van a responder estos pacientes, de ahí la importancia de seleccionar la terapia con mayor potencialidad de eficacia”.
Sobre la EII
La enfermedad inflamatoria intestinal se define como un grupo de trastornos inflamatorios que engloba dos enfermedades: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Se trata de una patología de causa desconocida pero mediada inmunológicamente, cuyos síntomas son muy variados y suelen incluir la diarrea o el dolor abdominal, llegando en ocasiones a requerir cirugía o ser incapacitantes para los pacientes. Durante el desarrollo de la enfermedad, se pueden presentar complicaciones, tanto intestinales (oclusión intestinal, deficiencias nutricionales, etc.), como extraintestinales (dermatológicas, reumatológicas, oculares y hepatobiliares, entre otras). La aparición de los síntomas de la enfermedad es impredecible, con periodos de remisión y recaídas y, en muchos casos, llegan a requerir hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas. La cronicidad de la enfermedad, los controles periódicos, un tratamiento farmacológico continuado y la posible necesidad de intervenciones quirúrgicas tienen una gran repercusión en la vida familiar, laboral y social del paciente, y condicionan considerablemente su percepción de salud y su calidad de vida.