Preservar la eficacia de los antibióticos de reserva y de alto impacto ecológico
El programa busca asegurar que estos medicamentos se utilicen únicamente cuando son realmente necesarios y de la forma más adecuada para cada paciente.
Favorecer el uso del antibiótico más eficaz, seguro y específico para cada infección.
Reducir la aparición de resistencias bacterianas
Limitar el uso innecesario de antibióticos de amplio espectro ayuda a preservar su actividad frente a infecciones futuras.
Minimizar efectos adversos
El programa contribuye a disminuir complicaciones relacionadas con los antibióticos, como:
- alteraciones de la microbiota intestinal,
- infecciones oportunistas,
- reacciones adversas,
- y otras complicaciones asociadas al tratamiento.
Favorecer mejores resultados clínicos
La optimización de los tratamientos permite:
- una respuesta más eficaz frente a la infección,
- menor riesgo de complicaciones,
- reducción de la estancia hospitalaria,
- y una atención más segura y personalizada.
El uso responsable de estos medicamentos contribuye a disminuir la presión selectiva que favorece la aparición y propagación de bacterias resistentes dentro y fuera del entorno hospitalario.
El programa combina la experiencia clínica, farmacéutica y microbiológica para tomar decisiones basadas en la mejor evidencia científica disponible.
Esta colaboración permite adaptar los tratamientos a las necesidades reales de cada paciente, garantizando al mismo tiempo la protección de unos medicamentos esenciales para la salud pública.