Reforma de cocina con defectos en la ejecución
El consumidor:
Contrata la reforma completa de su cocina y, tras la finalización de los trabajos, detecta múltiples defectos: alicatado irregular, tuberías sin cambiar, suelo desnivelado, cortes en el tablero de la campana y remates mal acabados. Reclama la reducción del precio final y la reparación de los desperfectos.
La empresa:
Reconoce algunos defectos menores, pero sostiene que la obra se ejecutó según lo contratado y que las deficiencias se deben al desgaste o a intervenciones posteriores del cliente. Aporta documentación y fotografías que, según afirma, acreditan la correcta realización de la reforma.
El colegio arbitral:
Tras analizar las pruebas, considera acreditados la mayoría de los desperfectos, pero no todos los reclamados.
Estima parcialmente la reclamación, aplicando una reducción proporcional del importe total de la factura.
