Punto de carga coche eléctrico
El consumidor:
Contrata los servicios de un electricista para reparar el punto de carga de un coche eléctrico en un garaje. Este cambia varias piezas y se las cobra al consumidor, pero la avería persiste. Solicita que sustituya las piezas nuevas por las anteriores y la devolución del dinero.
La empresa:
Alega que en su momento la avería quedó solucionada, pero que posteriormente ha debido surgir un nuevo problema.
Además, la empresa no puede devolver las piezas una vez instaladas salvo si tienen defecto de fabricación.
El colegio arbitral:
Estima que la empresa debe intentar solucionar la nueva avería y si estuviera relacionada con la anterior, deberán aplicar la garantía de la reparación y no cobrar nuevos costes.
