Obra en la cocina con desperfectos
El consumidor:
Contrata una obra en la cocina y tras recibir el presupuesto y aceptarlo, paga el 80%, quedando el 20% a pagar cuando finalicen los trabajos. Durante la obra, la empresa notifica que las tuberías de la cocina deberían cambiarse, aunque no estén dentro del presupuesto y ofrece al consumidor sustituirlas gratuitamente. Una vez finalizada la obra, el consumidor comprueba que las tuberías no han sido sustituidas y que no hay agua caliente en la casa, además de otros fallos. Por ello, decide no pagar el 20% restante ya que necesita contratar a otra empresa para arreglar los desperfectos.
La empresa:
Alega que los cambios están justificados y exige el pago del resto de la factura, a riesgo de tener que cerrar la empresa debido a la deuda.
El colegio arbitral:
Da la razón parcialmente a ambos y obliga a descontar los fallos cometidos por la empresa del total de la factura.
