
La red ECC-Net alerta sobre los riesgos de la inteligencia artificial para los consumidores
El uso de herramientas de inteligencia artificial para buscar información, comparar productos o resolver dudas legales está creciendo rápidamente entre los consumidores europeos. Sin embargo, las instituciones de defensa del consumidor advierten de que estas tecnologías también pueden generar nuevos riesgos si se utilizan como única fuente de asesoramiento.
La Red de Centros Europeos del Consumidor (ECC-Net) ha recordado que los sistemas de inteligencia artificial pueden resultar útiles para obtener una primera orientación, pero no sustituyen el asesoramiento especializado, ya que sus respuestas pueden contener errores, simplificaciones o referencias legales incorrectas.
Cada vez más usuarios recurren a asistentes virtuales o chatbots para consultar sus derechos como consumidores o conocer cómo presentar reclamaciones. No obstante, estas herramientas no siempre tienen en cuenta las particularidades de cada caso ni las diferencias entre las legislaciones de los distintos países, lo que puede llevar a decisiones basadas en información incompleta o errónea.
Nuevos riesgos para los consumidores
El avance de la inteligencia artificial también está generando nuevos retos en el ámbito del consumo. Entre los principales riesgos detectados se encuentran:
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la difusión de información jurídica incorrecta o incompleta;
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la aparición de referencias a normas o resoluciones inexistentes;
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la dificultad para analizar casos complejos o que afectan a varios países;
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el aumento de fraudes o estafas que utilizan herramientas de inteligencia artificial.
Estas situaciones pueden provocar que los consumidores gestionen sus reclamaciones de forma inadecuada o tomen decisiones basadas en información incorrecta.
La llegada de la IA agéntica
Otro de los avances recientes es el desarrollo de la llamada inteligencia artificial agéntica, sistemas capaces de actuar de forma autónoma para realizar determinadas tareas. Según las orientaciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), este tipo de tecnologías puede analizar información, tomar decisiones o ejecutar acciones sin intervención directa de una persona en cada fase del proceso.
En el ámbito del consumo, estos sistemas podrían utilizarse para gestionar reclamaciones automáticamente, negociar con plataformas digitales o incluso realizar compras y contrataciones en nombre del usuario.
Aunque estas herramientas pueden aportar ventajas, también plantean importantes interrogantes relacionados con la transparencia, la protección de datos y la responsabilidad cuando una decisión automatizada afecta a los consumidores.
La importancia del asesoramiento especializado
Ante este escenario, las instituciones europeas destacan la necesidad de que los consumidores sigan contando con organismos especializados que ofrezcan información fiable y apoyo en la resolución de conflictos.
La Red de Centros Europeos del Consumidor (ECC-Net) presta asistencia gratuita a ciudadanos que tienen problemas con empresas situadas en otros países de la Unión Europea, Islandia o Noruega. Estos centros informan sobre los derechos del consumidor y colaboran con el centro del país donde se encuentra la empresa para intentar resolver los conflictos de forma amistosa.
Recomendaciones para usar IA con seguridad
Las autoridades recuerdan que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, pero recomiendan utilizarla con prudencia. Entre los principales consejos destacan:
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utilizar la IA como una primera orientación, no como asesoramiento definitivo;
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contrastar siempre la información con fuentes oficiales;
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comprobar la normativa aplicable en cada país;
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evitar introducir datos personales sensibles;
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acudir a organismos de consumo si surge un conflicto con una empresa.
Las instituciones europeas subrayan que, aunque la digitalización está transformando la forma en que los consumidores se informan y toman decisiones, la protección de los derechos del consumidor sigue requiriendo información fiable y asesoramiento especializado.
Fecha de publicación 12 de marzo de 2026