Sumisión química

Contenido
Última actualización:
Imagen de relojes deformados
Sumisión Química puede definirse como la agresión sexual, robo, extorsión y/o maltrato, sufridos bajo la influencia de sustancias psicotrópicas. La sustancia puede administrarse de forma subrepticia o aprovechar sus efectos para cometer el delito, por cuanto la víctima ve disminuida su capacidad para identificar una situación de peligro o resistirse a la agresión.

En los últimos años, se ha observado un incremento en el número de casos de sumisión química: robos, homicidios, sedación, e incapacitación de personas mayores, enfermos o niños, aunque el mayor número está relacionado con delitos de índole sexual, de ahí el término “agresión sexual facilitada por alcohol o drogas”.

Sumisión química. Aspectos básicos

Tipos de sumisión química. Situación actual

Es muy difícil conocer el número real de casos existentes, debido a la dificultad de las víctimas para recordar lo ocurrido o a las dificultades para detectar las sustancias implicadas debido al corto periodo de tiempo que permanecen en el organismo de la víctima.

En España, hasta la actualidad, se han encontrado muy pocos datos al respecto y referidos a casos de agresiones sexuales, con una altísima probabilidad de “agresión sexual facilitada por alcohol o drogas” (en un porcentaje del 10’6%)  y con cumplimiento de criterios de inclusión de sumisión química en un 34’96%.

Según como se produce la ingesta de la sustancia, podemos hablar de distintos tipos de sumisión química:

Tipos de sumisión química
TIPO CARACTERÍSTICAS
Sumisión química proactiva Intoxicación deliberada mediante la administración de una o varias sustancias y/o alcohol por parte del atacante y de manera encubierta a la víctima.
Sumisión química oportunista Ingesta voluntaria por parte de la víctima de una cantidad de sustancia/s y/o alcohol que provoquen un estado de intoxicación suficiente que es aprovechada por el asaltante.
Sumisión química mixta Confluyen la ingesta voluntaria de sustancia/s y/o alcohol por la víctima con, además, administración encubierta también por parte del asaltante.

 

En los últimos años, se están comunicando situaciones de “pinchazos” con aguja en espacios de ocio multitudinarios (discotecas, conciertos…) seguidos, en ocasiones, de clínica sugerente de administración de sustancias psicotrópicas (mareo, nauseas, debilidad muscular, descoordinación motora, etc) que los medios de comunicación describen como “sumisión química por pinchazo”. Si bien no se han descrito delitos de agresión sexual, robo, extorsión ni maltrato asociado a dicha práctica y, por tanto, no puede definirse estrictamente como “sumisión química”, es importante recordar la necesidad de acompañar a la víctima en todo momento, comunicarlo a las autoridades y acudir a un centro hospitalario próximo para valoración clínica y realización de las pruebas toxicológicas pertinentes, así como la administración de tratamiento preventivo de enfermedades infecciosas.