Domingo de Aguirre y su obra ribereña al servicio de la España ilustrada
Domingo de Aguirre Jiménez (1741-1804), nacido en Orán (Argelia), tuvo varios destinos, un papel destacado en la Corte y un carácter complicado. Se le titula como mariscal de campo del Ejército, ingeniero militar e hidráulico, además de cartógrafo. En los años setenta, estuvo en la sección del Ramo de Caminos, Canales, Puertos y Edificios de Arquitectura Civil, integrada en el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, durante ese período el rey Carlos III le encargó sus reconocidas vistas y la brillante Real Topografía de Aranjuez, siendo estos mandatos reales gestionados con un objetivo claramente propagandístico por el Marqués de Grimaldi, que junto con Francisco Sabatini, fueron dos personajes de la época con los que tuvo una relación profesional destacada.
Aguirre ejerció muchos cargos militares y se le comisionó en diversos puestos. Se casó en 1782 con Antonia Van der Leppe, en la madrileña iglesia de San Ginés. Como ingeniero ascendió progresivamente, en 1797 alcanzó el cargo de ingeniero director y de mariscal de campo, y con anterioridad, en el año 1785, tuvo destino en el Ministerio de la Guerra. Al final de su vida, había llegado a director subinspector tras una carrera progresiva en diferentes puestos. Por su proyección profesional, su vida se caracterizó por un cambio constante, en ella Madrid y Aranjuez tuvieron una significación destacada. Galicia y la capital española, son dos lugares que se plantean sobre su lugar de fallecimiento, después de entrar en un estado de demencia.
Aguirre y el Sitio de Aranjuez
La producción de este notable profesional del siglo XVIII, se puede encuadrar en tres apartados relacionados con su actividad. Primeramente, lo ejercitado como comisionado; en segundo lugar, las tareas literarias y un tercer apartado, para la labor cartográfica en la que destacan, por su importancia, los diversos trabajos llevados a cabo en relación al sitio arancetano.
Aranjuez y Aguirre forman una pareja inseparable que se va a mantener en el tiempo. Es destacable en esta relación, la Orden Real de 2 de mayo de 1772, a través de la cual, el rey Carlos III le encarga una obra emblemática como es la Topografía del Real Sitio de Aranjuez, en la que sorprende, tal como se indica en Madrid : Tres siglos de cartografía, “el empeño dedicado a esta obra tanto en el aspecto económico como en el topográfico y artístico”. Junto a ella, un conjunto de vistas de indudable valor.
La obra de Aguirre, es un ejemplo representativo del “dominio de los métodos de representación del espacio no solo matemáticos y geométricos sino también visuales y plásticos” (nstitutoestudiosmadrileños.es). Participó como ingeniero en distintas intervenciones en el marco del ramo de caminos, puertos, arquitectura civil, canales de riego y navegación. Aranjuez representó para él, un espacio propio para aplicar sus conocimientos vinculados tanto a la ingeniería como a la arquitectura civil y a la cartografía.
Hay que destacar en esta relación, un impreso del año 1796, Observaciones hechas sobre los motivos de llevarse tan repetidas veces el Río Tajo el Puente de Barcas en el Real Sitio de Aranjuez, en él refleja la preocupación permanente que tenía sobre la actividad del río arrasando jardines y destruyendo puentes. Especialmente estudió el Puente de Barcas y su vulnerabilidad controvertida. Hay que señalar, que su sello de actividad en el lugar fue indudable y se mantuvo hasta el reinado de Carlos IV.
La Topografía del Real Sitio de Aranjuez en la Biblioteca Regional de Madrid
Domingo de Aguirre es un modelo de la labor de los ingenieros en lo referente al campo corográfico y geográfico en la España ilustrada y la Topografía del Real Sitio de Aranjuez es un ejemplo determinante en este aspecto. La Biblioteca Regional de Madrid, posee un ejemplar singular realizado entre 1773 y 1775, a una escala de 1:4100 y compuesto por 16 hojas de aproximadamente 67 x 92 cm cada una. El conjunto magistral constituye una obra de gran tamaño, en el que se describe y delinea la superficie ribereña de forma detallada.
Por otra parte, su interés y perfección, le llevaron a encargase del proceso de estampación, para ello, solicitó la intervención de destacados artistas de la Real Academia de Bellas Artes como Juan Antonio Salvador Carmona, quien grabó el plano y la orla. Intervinieron otros profesionales como José Castillo, quien inventó la orla con motivos vegetales y la composición alegórica de España del ángulo inferior derecho adornada con un marco oval que representa el retrato de Carlos III. Destaca también el grabador de dicha composición, Manuel Salvador Carmona, “Pensionado de S.M. y Gravador del Rey de Francia”.
Aguirre, en los años de confección del plano, era “Capitán de Infantería, Ingeniero Ordinario de los R.EG. P. y F.”, simultáneamente, trabajó en una serie de vistas que cubren la práctica totalidad de Aranjuez en la época de Carlos III, de las que la biblioteca posee la titulada La Casa de las Bacas en R. Sitio de Aranjuez, grabada por Francisco Muntaner en Madrid en el año 1775 que hace referencia a la ciudad rústica, junto al camino nuevo de Madrid.
La finalidad de estos encargos era la revitalización del lugar más que una mera descripción ajustándose, en todo momento, a los objetivos de la Ilustración de difundir la España carolina, los cuales encontraron en Domingo de Aguirre, un buen hacedor de los imperativos del momento.
