La feria del libro es un lugar de encuentro en el que participan expositores, entidades colaboradoras, instituciones y, por supuesto, escritores y visitantes.
Ya en sus primeras ediciones, la feria organizó actos culturales con escritores invitados, teatros, guiñoles, lecturas públicas o conciertos y se dedicaron días especiales a las mujeres, los niños y los obreros, entre otros colectivos.
La presencia del público es fundamental y uno de los elementos más característicos desde sus comienzos, diferenciándose por ello de otras ferias internacionales dirigidas a profesionales de la industria del libro.
Al contrario que otras Fiestas del Libro, en las que se ponían a la venta ejemplares viejos o de difícil salida, la Feria del Libro de Madrid destacó, desde su primera edición, por presentar las novedades de las diversas editoriales. La gran atracción es la venta de novedades y títulos con un descuento del 10 % sobre el precio fijado, además de la firma de ejemplares por los autores.
En la primera edición de 1933 participaron veinte editores y libreros, mientras que en su edición número 83 han sido 509. La participación de visitantes y su impacto económico han ido también aumentando progresivamente. La industria del libro supone más del 0,5 % del PIB nacional y más del 25 % del PIB cultural de España.