Cuidados paliativos: el paciente exige una atención centralizada en sus necesidades
El programa contempló temas como el Plan estratégico de la Comunidad de Madrid y los recursos asistenciales; nutrición; el control de los síntomas, sobre todo el dolor; las nuevas recomendaciones en la disnea; la autonomía y la toma de decisiones; las unidades de camas paliativas; el soporte domiciliario y las comunicaciones con el paciente y la familia. Un apartado que despertó gran interés fue el taller de casos prácticos.
Este tipo de cursos son básicos para, sobre todo, sensibilizar al personal sanitario sobre las necesidades que pueden presentar pacientes con tratamiento no curativo. Y el personal sanitario debe atender en muchas ocasiones no sólo a los pacientes, sino también a sus familias.
Abordaje transversalEs esencial, y a veces se olvida, ofrecer un abordaje fundamentalmente transversal. Es decir, hay que olvidarse de los protagonismos profesionales para juntos tratar al paciente. Todos son protagonistas secundarios alrededor de un único protagonista principal: el paciente oncológico. Y este es un paciente al que, además de su enfermedad, se le añaden múltiples problemas clínicos, sociales y de soporte familiar.
Este panorama del paciente oncológico debe ser reconocido por los médicos de Primaria, los de Especializada, por los trabajadores sociales del área, por la Enfermería y por toda una serie de profesionales de diferentes niveles que pueden ofrecer todos los recursos que la comunidad posee.
En muchas especialidades es el profesional sanitario el que motiva el desarrollo de la disciplina para avanzar en el tratamiento del paciente. Y siendo así también en cuidados paliativos, lo cierto es que es el propio paciente el que exige calidad de vida y valoración integral de sus necesidades. Y todo esto pasa por entender el conjunto de sus demandas y aceptarlas, dirigirlas y, en lo posible, darles una solución.
De este modo el curso lo que hace es favorecer la adquisición, por parte de los profesionales sanitarios, de los conocimientos básicos para la atención y cuidado del paciente oncológico y su familia. Promueve también la discusión abierta sobre las diferentes actitudes personales y opciones frente al paciente en situación terminal y enseña habilidades de comunicación necesarias para el soporte del paciente y su familia (malas noticias, sedación-agonía, duelo familiar).