Un diagnóstico precoz puede devolver la esperanza a los pacientes de hidrosadenitis

La hidrosadenitis es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica que cursa con brotes de intensidad variable y que se caracteriza por la presencia de forúnculos, nódulos dolorosos y/o abscesos. Afecta predominantemente a las grandes áreas intertriginosas corporales, en especial axilas, ingles y región anogenital. Puede progresar a un estado inflamatorio crónico con formación de fístulas, supuración maloliente, fibrosis dérmica y cicatrices hipertróficas.
Según transmiten, las personas afectadas tradicionalmente se han sentido abandonadas por la medicina. Su percepción es que han deambulado por servicios, hospitales, consultas, cuando no quirófanos, sin lograr mitigar su dolor, físico y psíquico. Con los últimos avances, con la creación de unidades específicas de hidrosadenitis, dicen sentir que han comenzado a tener esperanza y a vislumbrar una puerta que deje atrás su sufrimiento y la falta de calidad de vida.
Aspectos médicosanitarios
Para el diagnóstico temprano de esta enfermedad lo primero que hay que resaltar es la colaboración entre distintas especialidades y entre estas y atención primaria. En este sentido la Unidad de Hidrosadenitis Supurativa del Hospital Universitario del Sureste se caracteriza por contar con ecografía, procedimiento básico para conocer la magnitud de las lesiones, y por ser multidisciplinar y bidireccional con atención primaria, cirugía general, oftalmología, urgencias, endocrinología, psiquiatría, medicina interna, digestivo, reumatología y enfermería.
Hay tres criterios clínicos a tener en cuenta para diagnosticar la enfermedad en sus estadios más tempranos: presencia de lesiones típicas que incluye nódulos dolorosos profundos, abscesos, sinus supurativos y/o cicatrices “en puente”; localización típica con afectación predominante de ingles y axilas; y curso crónico con múltiples recurrencias. Estos pacientes se caracterizan primordialmente por la prevalencia del síndrome metabólico y el deterioro de la calidad de vida de los mismos.
Y como medidas generales hay que tratar de evitar los factores desencadenantes, (peso elevado, hábito tabáquico, ropa ajustada, desodorantes o productos de depilación) y utilizar desodorantes específicos.
