La UCI del Hospital Universitario Infanta Leonor es una unidad polivalente, donde se atienden pacientes con diversas patologías (médicas, quirúrgicas, coronarias, traumatológicas), con el denominador común de tratarse de enfermedades graves que comprometen su vida. Muchos de ellos presentan disfunción y fallo de órganos vitales, para cuyo tratamiento requieren el uso de distintos dispositivos, como respiradores, máquinas de diálisis y depuración extracorpórea, sondas, tubos, drenajes, etc., así como determinados fármacos muy potentes cuyo uso requiere una vigilancia muy estrecha (como los medicamentos para sostener la función cardiovascular, o los fármacos fibrinolíticos que disuelven los coágulos sanguíneos). Algunos pacientes requieren durante una fase de su enfermedad el uso de medicamentos sedantes que pueden tenerlos inconscientes durante un tiempo, y cuyos efectos se vigilan muy estrechamente; el grado de sedación y la posible existencia de dolor o malestar son siempre vigilados por los profesionales que los atienden.
A veces, las expectativas de supervivencia de algunos pacientes son muy escasas, como consecuencia de la gravedad de la situación y lo irreversible del estado actual o de las enfermedades previas; nos preocupa tanto curar la enfermedad como aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de las personas. Cuando la función de los órganos vitales se deteriora de forma irreversible puede ser preferible que el enfermo permanezca en una cama de hospitalización convencional con medidas de confort y acompañado por sus seres queridos. En otras ocasiones, es más aconsejable ingresar en la UCI y decidir individualmente qué medidas son proporcionadas y qué otras medidas, llegado el caso, no supondrían un beneficio para el paciente, sino una prolongación del sufrimiento sin esperanzas razonables. Todos estos factores los tenemos muy en cuenta siempre y creemos que es fundamental hablarlos con toda claridad y con la máxima empatía con el paciente y con sus familiares; los cuidados intensivos están siempre centrados en la persona.
Tener a un ser querido ingresado en una UCI es una experiencia muy dura y dolorosa para sus seres queridos; nuestra misión también es ayudar a familiares y allegados a entender la situación y atender sus necesidades. Para ello, contamos con un equipo de humanización formado por médicos, enfermeras y técnicos medio sanitarios en cuidados auxiliares de enfermería, y trabajamos día a día con herramientas como la figura del cuidador principal, las entrevistas semi-estructuradas con los familiares y las encuestas de satisfacción, además de los horarios ampliados de información, visita y permanencia en la Unidad. Atendemos cualquier duda o necesidad que tengan los seres queridos de los pacientes ingresados en la UCI, e intentamos anticiparnos a ellas. Atendemos cualquier sugerencia que nos hagan para mejorar la atención y facilitar las cosas a todos los que lo soliciten.
Los pacientes críticos son muy vulnerables por su gravedad y sus enfermedades previas y pueden presentar muy diversas complicaciones que pueden agravar la situación; la mayoría de los pacientes necesitan temporalmente la adopción de medidas para prevenir las hemorragias digestivas, corregir la anemia, evitar la aparición de trombos (coágulos sanguíneos que pueden obstruir la circulación y embolizar a áreas distantes, como el pulmón o el cerebro), y pueden presentar secuelas derivadas de la inmovilidad y el encamamiento; para evitarlas contamos con la ayuda diaria del Servicio de Rehabilitación y Fisioterapia del hospital.
Los pacientes críticos presentan a menudo enfermedades infecciosas graves que son causa del ingreso; cuando estas infecciones provocan daños y malfunción de algún órgano se denominan “sepsis”, que debe detectarse y tratarse con la mayor precocidad. La identificación rápida de la sepsis en pacientes hospitalizados o atendidos en el área de Urgencias es una de las prioridades de los intensivistas.
En otras ocasiones, se puede desarrollar alguna infección mientras el paciente permanece ingresado en la UCI, al presentar pocas defensas y necesitar dispositivos invasivos (catéteres venosos y arteriales, sonda vesical, tubos en la tráquea, etc.). El Servicio de Medicina Intensiva lleva a cabo una política muy activa de prevención de estas infecciones a través de los “proyectos Zero”, y cuenta con una de las tasas de infección adquirida en la UCI más bajas de toda España.