Dos enfermeras del Hospital Universitario Infanta Leonor, finalistas del ‘Premio Néstor Bereciartu 2023’

La población objeto de estudio han sido 16 mujeres, pacientes con cáncer de mama, entre 30 y 61 años, que han sido tratadas en el Hospital de Día de este centro hospitalario. Se les trasladó dos cuestionarios, uno antes de empezar el Camino, para conocer sus motivaciones, y otro al finalizarlo con el fin de analizar sus beneficios atribuidos.
Según se refleja en el artículo “El Camino de Esperanza es un camino de Sanación” y en el que participa también un psicólogo clínico externo, el ‘Camino de esperanza’ que realizan estas pacientes es percibido como un periodo de tiempo y de actividad que les ayuda a despedirse de su pasado reciente con la enfermedad para afrontar una nueva etapa, de “sanación”. En concreto, se trata de una experiencia organizada y planificada que ha demostrado ser un complemento necesario a su tratamiento médico y ayuda a las pacientes a iniciar una nueva etapa con mayores conocimientos, autoestima, autoconfianza, resiliencia, compasión y estado de salud, así como con menores preocupaciones.
Además, los resultados obtenidos convierten a este proyecto en una “escuela de sanación”, donde las enfermeras tienen un papel fundamental puesto que intervienen como directoras y organizadoras, así como tutoras y guías de ese aprendizaje. El plan de “cuidados de enfermería” posibilita la consecución de metas sencillas, las propias de hacer el Camino, y facilita el logro de otras más complejas, como las señaladas anteriormente.
Como conclusión a este trabajo, las enfermeras subrayan que es necesario ampliar el campo de actuación de la Enfermería fuera de las instituciones sanitarias para aumentar y transformar las posibilidades de una vida plena para las pacientes y enriquecer la satisfacción profesional de los profesionales que las acompañan.