La labor de la Enfermería, crucial en los centros de media estancia

Unos cuidados de calidad en este ámbito deben pasar necesariamente por un enfoque individualizado respetando los gustos, preferencias, valores y creencias de cada paciente, salvaguardando su intimidad. La enfermera debe ser garante del paciente durante todo el proceso de hospitalización
En Hospital Guadarrama ingresan a diario pacientes con múltiples patologías procedentes de hospitales donde se han recuperado de su proceso agudo. Saben que deben enfrentarse, a partir de ese momento, al proceso de rehabilitación. En este sentido, el supervisor de Enfermería Manuel Ángel Pascual explica que el 50% de estas personas requieren un amplio nivel de cuidados, el 83% tienen una elevada dependencia funcional, el 26,82% tiene algún tipo de deterioro cognitivo, el 60% incontinencia urinaria, y el 35% tienen deterioro de la deglución en el ingreso.
Por tanto, matiza Pascual, “no son capaces de llevar a cabo sus actividades de la vida cotidiana y necesitan de profesionales que les ayuden a suplir esa necesidad, les enseñen, les acompañen, les guíen y les ayuden a conseguir la mayor independencia y calidad de vida posible”.
Cuidado y acompañamiento del paciente
Para que esta atención sea completa, concretó asimismo el supervisor de enfermería de este centro sanitario, se requiere una coordinación diaria como las reuniones interdisciplinares, en donde cada profesional comparte con el equipo la información relativa al paciente sobre su situación, evolución, etc., permitiendo establecer unos objetivos comunes para lograr el mayor nivel de independencia posible y mejorar su calidad de vida. En estas sesiones, la información que los pacientes aportan sobre los pacientes, es crucial.
Para recuperar la salud son fundamentales unos cuidados de calidad, que incluyan el cuidado emocional, que atienda a la persona que tiene miedo, que sufre, en definitiva a la persona en toda su plenitud, con esa visión general que aporta la enfermera.