El Hospital de Guadarrama adapta el formato de los fármacos a las necesidades de cada paciente

La función de los farmacéuticos de hospital, como ocurre en las oficinas de farmacia o en los centros de salud, es la de dispensar y garantizar el buen uso de los medicamentos, con el objetivo de que los pacientes obtengan el mayor beneficio clínico de los mismos, así como la menor cantidad de efectos adversos posible.
"En el Hospital de Guadarrama, relata Celia Laria, farmacéutica del centro, ajustamos las dosis necesarias de medicamentos mediante su fraccionamiento y re envasado, elaboramos fórmulas magistrales tópicas y también orales para facilitar que el paciente las ingiera y podemos elaborar y diluir mezclas intravenosas estériles en la campana de flujo laminar vertical. Entre otras funciones también diferenciamos el color de fármacos biopeligrosos (aquellos que pueden producir efectos no deseados en los que los manejan) y proporcionamos información sobre ellos”.
El equipo de farmacia también calcula y elabora los tratamientos de quimioterapia que necesitan los pacientes, las fórmulas para la nutrición parenteral o cómo administrar su medicación a pacientes en situaciones especiales, por ejemplo, cuando hay dificultad para tragar.