Festivales de música: claves para disfrutar con garantías
Los festivales de música son un tipo de evento que congregan en un mismo escenario a distintos grupos o artistas, normalmente del mismo género, y que convocan a un elevado número de asistentes. En ocasiones, estos festivales duran más de un día, por lo que se trata también de una experiencia que va vinculada al turismo, ya que a menudo van asociados a reservas de alojamiento o transportes.
En el momento en el que se adquiere una entrada para este tipo de eventos, se establece un contrato en el que se adquieren una serie de derechos como consumidor y donde el organizador establece una serie de condiciones u obligaciones, de las que deben informarle previamente.
Antes de comprar la entrada, revise siempre la identidad del organizador, el recinto, la fecha, los horarios, los artistas anunciados, las condiciones de acceso, las limitaciones de edad, la política de devolución y el precio final completo, incluidos impuestos, gastos de gestión y cualquier otro gasto adicional.
A continuación, le detallamos algunos de los problemas más habituales que puede encontrarse en un festival de música.
Cancelación
Cuando se cancela un evento por razones que son ajenas al consumidor, la empresa organizadora está obligada a la devolución de todos los importes abonados.
En relación con los gastos de gestión, conviene revisar las condiciones de contratación. Si el evento se cancela por causa ajena al consumidor, el consumidor puede reclamar la devolución de las cantidades abonadas por la entrada y, cuando proceda, de otros importes vinculados a la compra. La exclusión de los gastos de gestión no puede aplicarse de forma automática si no se informó de manera clara o si supone limitar injustificadamente los derechos del consumidor.
No obstante, si el espectáculo, una vez iniciado, se suspende por motivos de fuerza mayor, como puedan ser cambios repentinos de las condiciones meteorológicas, incidencias sobrevenidas e imprevisibles que impidan continuar el espectáculo o problemas de seguridad, en principio no tendríamos derecho a la devolución de la entrada, aunque la empresa suele hacerlo por política comercial.
Si la suspensión o modificación se produce una vez comenzado el espectáculo, habrá que valorar si responde realmente a una causa de fuerza mayor y si la prestación se ha cumplido total o parcialmente. En función de las circunstancias, podría proceder una devolución total o parcial.
Cambios en la programación
Una de las quejas más habituales en los festivales de música se produce cuando alguno de los artistas que se encontraban programados en el cartel finalmente no actúa. Otras circunstancias que afectan a los cambios de programación son cuando se modifica la fecha o el lugar de celebración del evento.
En todos estos casos, la empresa organizadora está obligada a hacer pública dicha modificación en los mismos espacios en los que se ha anunciado el evento, así como a devolver el importe de las localidades adquiridas a los consumidores que presenten una reclamación por no aceptar dicha variación.
No cualquier cambio menor da derecho automáticamente a la devolución. La devolución procederá especialmente cuando el espectáculo se suspenda o se modifique de forma sustancial, por ejemplo, por cambio de fecha, cambio de recinto, alteración relevante del cartel anunciado o sustitución de artistas principales.
Si el cambio en la programación se produjera durante el transcurso del festival, el consumidor podrá solicitar la devolución del importe en el propio recinto o dirigiéndose a la empresa organizadora por cualquier otro canal de comunicación.
Entradas online
En la mayoría de las ocasiones, las entradas para acudir a un festival de música se suelen adquirir a través de internet. En estos casos, asegúrese de que lo está haciendo en alguno de los establecimientos oficiales de venta o si, por el contrario, la está adquiriendo en una de las muchas plataformas que existen de reventa online.
Los colaboradores oficiales no operan como una plataforma de reventa entre particulares, sino como una empresa de venta telemática de entradas. Compruebe siempre cuáles son los colaboradores de venta autorizados en la web oficial del organizador.
El Real Decreto 2816/1982 sobre espectáculos públicos señala que el recargo de reventa no podrá exceder en ningún caso el 20% sobre el precio marcado para venta directa en taquilla.
En la Comunidad de Madrid, la venta y reventa callejera o ambulante está prohibida. Además, la reventa, venta comisionada, venta telefónica u otras formas de comercialización de entradas, localidades y abonos deben contar con autorización previa del órgano competente de la Comunidad de Madrid, concedida previamente por la entidad organizadora y dentro de los porcentajes y recargos permitidos.
Si compra en una plataforma de reventa online, extreme las precauciones. Compruebe si la plataforma actúa como vendedor profesional, intermediario o mero punto de encuentro entre particulares, ya que sus derechos y garantías pueden variar. Revise también si se informa claramente del precio original de la entrada, recargos, gastos de gestión, identidad del vendedor, condiciones de entrega, validez de la entrada y procedimiento de reclamación.
Al adquirir una entrada, la empresa organizadora debe informarle, entre otras cuestiones acerca del precio, desglosado según los conceptos; la denominación social y domicilio de la empresa organizadora; el lugar de celebración del evento; las condiciones de devolución o compensación en caso de que se produzcan cambios en el programa; los grupos o artistas que van a actuar; las fechas, horarios y lugar de las actuaciones o representaciones previstas; y cómo y dónde reclamar.
El precio anunciado debe ser el precio final completo, incluidos impuestos, gastos de gestión y cualquier otro gasto adicional que se repercuta al consumidor. Si el precio no puede fijarse con exactitud desde el inicio, debe indicarse la base de cálculo o la existencia de gastos adicionales.
Recuerde que, si compra entradas para un festival, no es posible optar al derecho de desistimiento en los 14 días naturales sucesivos, ya que al estar programados para una fecha concreta, resulta estar entre las excepciones al derecho de desistimiento.
No obstante, que no exista derecho de desistimiento no significa que el consumidor pierda sus derechos si el evento se cancela, se aplaza o se modifica sustancialmente. En esos casos, podrá reclamar la devolución que corresponda.
Si quiere más información, puede consultar el siguiente reportaje sobre venta de entradas por internet.
Pagos en efectivo
Los festivales, al igual que sucede en el resto de situaciones de consumo, no pueden negarse a aceptar pagos en efectivo, ya que la normativa contempla como infracción la negativa a aceptar dinero en efectivo como medio de pago.
Esta obligación debe entenderse dentro de los límites establecidos por la normativa tributaria y de prevención y lucha contra el fraude fiscal.
Algunos festivales utilizan pulseras, tarjetas o sistemas “cashless” para consumir dentro del recinto. En estos casos, deben informar previamente de las condiciones de uso, recarga, comisiones, devolución del saldo no utilizado, plazos para solicitarla y canales de atención. Si queda saldo sin consumir, el consumidor debe poder conocer cómo recuperarlo en condiciones claras y proporcionadas.
Reclamaciones
Si ha tenido algún problema con la organización de un festival, primero debe dirigirse al establecimiento o plataforma on-line donde adquirió la entrada.
Si el problema se refiere a la organización del evento, como cancelación, cambio sustancial del cartel, horario, recinto, acceso, seguridad o condiciones del espectáculo, también puede dirigirse directamente a la empresa organizadora.
Si la empresa no atendiera la queja o no le responde satisfactoriamente, puede acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de su municipio.
Si la empresa estuviera adherida a arbitraje puede presentar una solicitud a la Junta Arbitral de Consumo. También puede dirigir su reclamación a la Dirección General de Comercio, Consumo y Servicios de la Comunidad de Madrid.
Es importante que para realizar cualquier reclamación conserve los justificantes de compra de la entrada, comunicaciones con la empresa e incluso la publicidad.
También conviene conservar capturas de pantalla de la web oficial, cartel anunciado, condiciones de compra, justificantes de gastos de gestión, comunicaciones sobre cambios o cancelación, correos electrónicos, justificantes de transporte o alojamiento vinculados al festival y, si se usa sistema cashless, comprobantes de recarga y saldo.
Por último si la empresa continuara sin atender la reclamación, puede acudir a los tribunales.
Si quiere más información, consulte el siguiente reportaje sobre cultura y espectáculos.

